Me gustaría que todos tomen esta decisión como un aporte a la paz mundial”. Esto decía el pasado 6 de junio el presidente de la AFA Claudio “Chiqui” Tapia cuando anunciaba la suspensión del partido amistoso entre las selecciones de Israel y Argentina que estaba programado para jugar en Jerusalén tres días después.

Estaba todo vendido, una comunidad argentina que esperaba a “su” selección. Una comunidad que ama a Messi y un pueblo que vive todos los días en Jerusalén, Haifa o Tel Aviv con la mayor seguridad y tranquilidad que se puede vivir más allá de ser un país en conflicto.

El “aporte a la paz mundial” de Tapia fue no ir a jugar a Israel, la única democracia en la región. Fue una elección, aunque no se comparta, es la que eligió la máxima autoridad de la AFA.

Pero… Hoy la selección Argentina jugó con la selección de Irak en Arabia Saudita.  Y lo que creíamos una frase pensada desde un fundamento ( falsa, pero fundamento al fin), pasó a ser una burla cuando se eligen, cuatro meses después, países como sede y como rival, que no solo no aportan a la paz mundial sino que tampoco lo hacen con sus propios ciudadanos.

Hay algunas cosas que debe desconocer el presidente de la AFA y es oportuno recordárselas para que sepa que precisamente no son gobiernos que pregonan por la paz los que conducen ambos países.

Para citar un ejemplo les compartimos el informe de amnistía internacional sobre IRAK (rival de Argentina): “las fuerzas iraquíes y kurdas, las milicias paramilitares, las fuerzas de la coalición y el grupo armado Estado Islámico cometieron violaciones del derecho internacional humanitario, crímenes de guerra y abusos flagrantes contra los derechos humanos en el conflicto armado. Los combatientes del Estado Islámico desplazaron a miles de civiles a zonas de conflicto activo, los usaron como escudos humanos a escala masiva, perpetraron homicidios deliberados de civiles que huían de los combates y reclutaron y desplegaron a niños y niñas soldados. Las fuerzas iraquíes y kurdas y las milicias paramilitares cometieron ejecuciones extrajudiciales de combatientes capturados y de civiles que huían del conflicto, y destruyeron viviendas y otros bienes de carácter civil. Las fuerzas iraquíes y kurdas, así como las autoridades del gobierno, detuvieron arbitrariamente, sometieron a desaparición forzada y torturaron a civiles presuntamente afines al Estado Islámico. Los tribunales sometieron a presuntos miembros del Estado Islámico y a otras personas sospechosas de delitos de terrorismo a juicios injustos y los condenaron a muerte basándose en “confesiones” obtenidas mediante tortura. Se siguió llevando a cabo un número alarmante de ejecuciones.”

También con el testimonio de Amnistía internacional se pueden hablar sobre los derechos humanos en Arabia Saudita (sede el encuentro): Las autoridades restringieron severamente la libertad de expresión, de asociación y de reunión. Se detuvo a muchos defensores y defensoras de los derechos humanos y personas críticas con el gobierno, y algunos fueron condenados a largas penas de cárcel en juicios sin las debidas garantías. Varios activistas chiíes fueron ejecutados, y muchos más fueron condenados a muerte en juicios manifiestamente injustos ante el Tribunal Penal Especializado. La tortura y otros malos tratos bajo custodia continuaban siendo práctica habitual. Pese a limitadas reformas, las mujeres sufrían una discriminación sistémica en la ley y en la práctica y no recibían protección adecuada contra la violencia sexual y de otros tipos. Las autoridades hicieron amplio uso de la pena de muerte y llevaron a cabo decenas de ejecuciones. La coalición dirigida por Arabia Saudí siguió cometiendo violaciones graves del derecho internacional en Yemen”.

El 9 de Junio no jugó en Jerusalén por razones de seguridad.

El 11 de Octubre si lo hizo en Arabia Saudita con Irak.

Es por esto que le sugerimos al Sr. Claudio Tapia, presidente de la AFA, que sería muy importante que el “aporte” que haga a la paz sea que se corra y deje que las próximas decisiones, verdaderamente importantes, las tome otro.

Gustavo Szpigiel

 

Fuente Arabia Saudita: Amnesty / Fuente IRAK. Amnesty

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