“Lo incomprensible”

Nuestra Institución no puede permanecer indiferente ni dejar de expresar su  dolor, condenando con toda firmeza el vandálico suceso ocurrido en la Sinagoga Tree of Life en Pittsburgh,  Pennsylvania.

El terrible episodio se suma a hechos similares que no hacen otra cosa que contribuir con la violencia a la libertad personal de cada ser humano de expresar libremente su culto que necesariamente debe imperar en estados democráticos y serios del mundo. Pareciera que la barbarie sigue desafiando  de tal manera a la  humanidad,  que la conduce a un enfrentamiento sin pausa y a la anulación de toda comprensión recíproca frente a problemas que nos afectan. Bajo ningún punto de vista podemos justificar las muertes producidas, las personas gravemente heridas y tantas otras quebradas en lo más profundo de cada una. Es imprescindible que comencemos a darnos cuenta que todos los seres humanos somos únicos e irrepetibles e hijos de un mismo Padre.

Juan XXIII en su ” Encíclica Pacem in Terris, expresó: “…la convivencia humana es y tiene que ser considerada, sobre todo, como una realidad espiritual, como comunicación de conocimientos a la luz de la verdad, como ejercicio de derechos y cumplimiento de obligaciones, como impulso y reclamo hacia el bien moral, como noble disfrute en común de la belleza en sus legítimas expresiones…”.

Seguiremos oponiéndonos a todo hecho que genere actos cuya concurrencia, traten de impedir el logro de la Paz y la armonía universal.

Nos solidarizamos con quienes, una vez más, han sufrido la conducta de seres incapaces de convivir en armonía, respetándonos entre todos.

Acompañamos a nuestros  hermanos judíos que han vuelto a sentir el punzante dolor de la incomprensión  y de la irracionalidad que nuevamente surge de la sombra más profunda del ser humano.

No sigamos cometiendo hechos aberrantes, porque en la medida que se sigan produciendo no dejaremos atrás un pasado que no debe regresar y no habrá manera de avanzar hacia ese futuro que anhelamos quienes insistimos en trabajar por un universo más fraterno y más humano.

Todo nuestro cariño y afecto a las familias que perdieron sus seres queridos, porque el dolor de cada una de ellas es nuestro propio dolor. En estos instantes , vienen a mi memoria las palabras del poeta chileno Pablo Neruda: “… podrán cortar todas las flores…pero no podrán detener la primavera” .

Martha de Antueno

Comisión Directiva

CAJC

http://confraternidadjc.blogspot.com

 

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