Luis Gutman, director del Festival Internacional de Cine Judío en la Argentina (FICJA), dialogó en exclusiva con Vis á Vis por Radio El Mundo – AM 1070 y comentó todos los detalles del evento, dónde se hará, cuándo comenzará y cómo se realiza la elección de las películas que se proyectan.

Gutman explicó por qué el festival tiene tanta vigencia: “Existen una gran cantidad de festivales temáticos, lo que implica que hay, por lo menos, un sector del público que realmente sigue estas temáticas. En el caso particular del nuestro me aprecio de decir que la comunidad judía nos sigue, nos espera y aguarda cada edición del festival con ansiedad. Pero, además, tenemos un interesante porcentaje de no judíos que vienen a ver películas: cinéfilos que aprecian la posibilidad de películas que no fueran del festival no tendrían la oportunidad de verlas y porque reconocen la calidad de nuestra programación. Tal vez es modesto decirlo pero es una realidad, hemos verificado que hay un 18% aproximadamente de no judíos que vienen todos los años a ver películas del festival”

Luego, ante el crecimiento de Netflix y otras cadenas, que hacen que baje la asistencia en los cines, contó qué sucede con el festival: “Pasa lo que pasa en todos los festivales temáticos y con el cine en general cuando no es un gran tanque de Hollywood. Hay que amoldarse a la realidad para poder seguir existiendo. En el 2003 empezamos con dos salas y 20 películas. Hoy en día estamos en una sala y 11 películas. Hemos reducido el esquema porque efectivamente mucha gente prefiere apoltronarse en el sofá y ver en Netflix o HBO o o viendo copias piratas que son lo más espurio que se puede ver en casa, y de pronto ya no tienen ganas de salir. Pero bueno, por lo menos seguimos teniendo un público que nos sigue. Cinemark Palermo, que es un complejo comercial, nos reitera la fecha año tras año, lo cual significa que, con todo, el festival sigue siendo un buen negocio para ellos. Nosotros continuamos adelante con esta 15ª edición que comienza este jueves (8/11)”.

“Vemos aproximadamente entre 30 y 40 películas para elegir las 11 seleccionadas. Por eso, cuando me preguntan cuál es la imperdible, yo digo que todas lo son. Cuando hablás de Premiere, en este momento inevitablemente estoy yendo a buscar a los realizadores de ‘Susana, la música es vida’ a Ezeiza. Esta película se trata de una persona que siendo niña atravesó tres campos de concentración, logró salvar su vida y durante la Checoslovaquia influenciada por el dominio Soviético llegó a convertirse en una gran clavecinista reconocida en todo el mundo y la primera en grabar en disco ‘Las famosas variaciones Goldberg”, manifestó Gutman.

Luego, comentó: “Acá lo que tenemos que explicar es lo siguiente: nosotros presentamos exclusivamente películas que son de estreno absoluto para nuestro público. Entonces, películas argentinas que luchan por tener una fecha de estreno no pueden condicionarse a nuestra fecha. Hablemos de ‘El último traje’, que fue el gran éxito de temática judía de los últimos meses. Si hubiera tenido fecha de estreno en agosto o septiembre no podía esperar a noviembre para poder ser pre estrenada en nuestro festival y luego proceder al estreno comercial. De modo que se tiene que dar una circunstancia muy particular para que de acuerdo a las fechas que logran para estreno pueden pre estrenarse con nosotros y luego ser estrenada comercialmente. O bien, si hay aportes de películas que tal vez no arriban directamente al circuito comercial pero sí son programadas por nosotros como por ejemplo los cuatro documentales realizados por Marta Wolff han sido estrenados en nuestro festival al igual que algunos otros de otros realizadores. Son películas que de pronto comienzan con nosotros y después hacen una recorrida por el MALBA, por el interior del país. No tienen el lápiz comercial pero para llegar a un complejo cinematográfico como los que en día imperan en nuestro país”

“La Embajada de Israel durante muchos años ayudó por ejemplo trayendo directores o actores de películas que presentamos. En los últimos años, ellos mismos han tenido recorte de presupuesto. Esperamos tal vez en el futuro poder tomar esa tesitura. En cuanto a apoyos institucionales, en las épocas de crisis las instituciones plantean algo que es atendible: que ellos priorizan techo y comida. Entonces, a veces, el festival queda de lado en cuanto a apoyos económicos. A la larga todos sabemos que techo y comida es prioritario pero que tampoco se trata de crear una generación de gente sin cultura”, expresó el director de FICJA, y agregó: “Ahí hay una cuestión insalvable que es que AMIA está conducida por una comisión ortodoxa, y cuando asumió por haber ganado las elecciones me planteó que el apoyo estaba condicionado a no hacer funciones en Shabat, cosa que yo entendí perfectamente pero con las que no concordé porque no hago un festival dentro de una institución judía sólo para judíos, sino que lo hago en un sitio público para transmitir la cultura judía a través del cine a la totalidad de la sociedad. Por lo tanto, ahí hubo un entendimiento mutuo de que yo desde el punto de vista de ellos transgredí el Shabat y ellos obviamente no podían seguir apoyándonos. Entiendo la limitación que imponen porque si bien no soy ortodoxo ni extremadamente religioso, me siento profundamente judío y debo entender absolutamente todos los aspectos que integran nuestra comunidad”.

  • ¿Qué te genera el festival?
  • “Siento que con estos 15 años de festival he afirmado mis raíces judías y tiene que ver con una suerte de completud de la identidad. Esto es lo que yo siento a nivel personal. Lo que espero es que esto se transmita a través de las películas que elegimos y creo que podría decir que casi es así en el sentido de que el público nos sigue. Espera cada edición con ansiedad y por lo general salgo sumamente satisfecho de las películas que pueden ver en el estreno absoluto a través de nosotros”.

Para finalizar, contó: “Podría decir que las 11 películas son imperdibles. Hay abonos de 5 y de 10 entradas que no son personalizadas, o sea que se pueden comprar en grupo y repartirlas para ver más de una película. Hay gente que viene y se queda toda la jornada para ver una, dos o tres seguidas. Pero en términos de destacar sin dudas tengo que mencionar a ‘Susana, la música es vida’ porque tiene el valor agregado de que el público va a poder ver y dialogar con los responsables de la película, y muchas veces es interesante conocer el inside de las realizaciones. Por lo demás creo que no hay que dejar de ver ‘Hotel Everest’, que es la película que en este festival esta implantada de alguna manera en la polémica temática de Israel-Palestina. Hay varias de origen norteamericano, particularmente una co-producción con China, curiosamente que es una adaptación de ‘Indignación’, que es una novela de Philip Roth.

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