Enrique Rosenburt, Mazkir-Olami de Helalutz Lamerjav en Israel, hablo en exclusiva con Vis A Vis por AM 1070, Radio El Mundo, acerca de Hapoel Katamon, un club de fútbol con sede en Jerusalén, que opera como una organización sin fines de lucro, y une a los jóvenes judíos y árabes de la capital del Estado de Israel.

Rosenburt llegó junto a Barak Ben yaacov, integrante de la comisión directiva y vocero del club, para captar nuevos jugadores que quieran ir a ser parte de la institución. “Fue una semana a muy movida. estuvimos en Buenos Aires, Río de Janeiro, San Pablo, Rosario, Córdoba y pronto pasaremos nuevamente por Buenos Aires”.

La Liga de Vecinos, establecida en 2009, es la iniciativa comunitaria emblemática del club para promover la
convivencia, la tolerancia y la excelencia académica a través del fútbol. En la temporada 2017-8 cincuenta y dos equipos del grupo de edad 10-14 juegan en la liga. 700 niñas y niños participan en el proyecto, provenientes de todos los barrios de Jerusalén. Los árabes y los jugadores judíos juegan fútbol juntos construyendo puentes de esperanza en una realidad desafiante.

“Hapoel Katamon nace de hinchas del Hapoel Jerusalén. En Israel los clubes son gerenciados por empresarios como en Europa. Hapoel Katamon viene a ser el primer club de hinchas, de socios, levantado en Israel. Un modelo que en Argentina se está discutiendo bastante. En Israel hicimos el proceso inverso, ya que cuando se crea el club, se piensa en hacer algo no solamente como profesional de fútbol sino también comunitario. Jerusalén es la ciudad más compleja y más fascinante del mundo. Tenemos árabes, judíos, ortodoxos judíos, laicos, árabes cristianos, árabes musulmanes y obviamente hombres y mujeres. Katamon decide tomar esa responsabilidad comunitaria y hoy en día crear la mayor liga barrial donde toda persona de la periferia, no importa de dónde sea o qué religión profese, pueda participar. Hoy en día hay 50 equipos donde participan todos. Hay específicamente 7 equipos árabes. Hay otros equipos mezclados de barrios judíos ricos y pobres. También cabe destacar que el Hapoel Katamon tomó la iniciativa de crear el fútbol femenino en Jerusalén donde no existía hace 10 años”, explicó.

Uno de los principales proyectos del Hapoel Katamon es One on One, una serie de reuniones entre dos equipos judíos y árabes. Además de la regularidad, sesiones de práctica, los equipos se reúnen para sesiones de práctica conjunta de equipos mixtos. Antes de estas sesiones, los niños aprenden terminología sobre fútbol en hebreo y árabe, para que los juegos se desarrollen en ambos idiomas. “No solo albergamos a los chicos árabes sino también hacemos se encuentren con chicos judíos para jugar juntos. A pesar de ser una cuidad en la que se mezclan todas las religiones, a veces los chicos no se encuentran. Entonces por medio del fútbol, Katamon genera que la gente venga a jugar, a conocerse y además revolucionó a la ciudad, ya que logró que la gente además de jugar venga a hacer la tarea, a estudiar y a ser mejor alumno en la escuela”, afirmó.

– ¿Qué obstáculos encontraron en este proyecto?

“Nosotros sabemos lo difícil que es realmente levantar un club de fútbol. Hoy en día estamos primeros en la segunda división, pero empezamos en la quinta. Se necesitan muchos recursos. Es un club que lo estamos llevando los 900 socios que desarrollamos actividades. El tema de recursos es el primera tema. El segundo es que nuestro clásico es Beitar Jerusalén que realmente sufre y tiene una hinchada con racismo y violencia. Si bien el club no es racista, no es violento, tiene una hinchada que sí lo es. Entonces dentro de la ciudad hay como una tensión. Sin embargo, hay otros clubes que nacieron en base al modelo de Katamon. Ya hay dentro de Beitar, un club que nació contra la violencia y contra el racismo que se llama Beitar Nordia, que también fueron hinchas de Beitar Jerusalén que se cansaron y llevaron el modelo de Katamon adelante”.

– ¿Conviven en un partido árabes e israelíes juntos en la platea?

“Generalmente sí. Hay muchos clubes que tienen tanto hinchas y jugadores árabes y judíos. En Katamon es un gran ejemplo. Lamentablemente hay algunos clubes que no aceptan árabes, ni en la hinchada ni en el equipo. Beitar es un ejemplo. El clásico de Beitar contra Bnei Sakhnin, que es el equipo más grande que llegó a jugar Copa UEFA y Champions, cada vez se desata en un acto violento. Entonces Katamon viene con la bandera ‘No al racismo y No a la violencia”’.

– ¿Cuál es la reacción de la gente cuando escuchan la experiencia que ustedes han desarrollado?

“Hejalutz Lamaerjav es un movimiento juvenil que trabaja en más de 15 comunidades y ciudades aquí en la Argentina y ahora estamos trabajando también en México y en Europa del Este. En mi rol como Mazkir-Olami puedo asegurarte que el motivmiento quiere darle realmente al joven una conexión y una educación para ser mejor persona. ¿Qué mejor también estar conectados entre Argentina e Israel con proyectos educativos con buena gente? Entonces estamos aquí con Katamon también impulsando un programa donde queremos que la gente venga también a aprovechar esta oportunidad para jugar fútbol en Israel y a hacer proyectos sociales en Katamon. Esperemos que el año que viene se pueda estar abriendo este programa. Es una iniciativa mía con el club”.

– ¿La idea es llevar chicos a Israel desde Argentina?

“Si, de manera temporal. La idea es que vengan 5 meses y luego vuelva a su país. La idea también es que si realmente alguien también se quiere seguir desarrollando en el fútbol israelí será bienvenido. Tuvimos reuniones con gente de Flamengo, Rosario Central, Independiente, Newell’s y todos nos recibieron espectacular. De hecho hay entre dos y tres clubes en Buenos Aires que nos quieren recibir y estamos viendo si la agenda nos va a dar. En San Pablo nos juntamos con todas las hinchadas del Sao Pablo, Corinthians, Palmeiras, Santos justamente mostrándoles una visión de un proyecto positivo en Israel. Esto sirvió mucho, ya que muchas veces cuando una persona no conoce el país le decís Israel y la primera palabra con la que lo asocia es con guerra o conflicto. Israel es un país maravilloso donde hay gente que hace proyectos todo el tiempo de coexistencia y convivencia”.

“Necesariamente no es obligatorio que los chicos sean judíos. Hay un incentivo con temas de beca. Katamon está abierto a todo el que quiera venir. Sin embargo, a veces hay un programa que tiene algunos costos y se pueden conseguir subsidios por otro lado. Hapoel Katamon tiene jugadores no judíos. Estamos siempre abiertos a personas que quieren realmente probarse y participar”, sintetizó.

“Como dije estuvimos en diferentes provincias y comunidades también de Argentina. USAR de Rosario es nuestra casa. Yo crecí en USAR en Rosario. Son amigos y hoy estaremos en Macabí Noar en Córdoba. En Rio de Janeiro estuvimos en Hebraica. USAR de Rosario en Futsal es de lo mejor que hay en el país”, resaltó.

¿En Israel existen barras bravas?

“Lamentablemente, y a pesar que tiene otras magnitudes que no llegan a que sean el fútbol argentino, hay barras bravas. Antes te comentaba el caso de Beitar Jerusalén y Macabi Tel Aviv que son los equipos más grandes que tienen hinchadas un poco más que dan miedo. Hubo casos de violencia en el fútbol israelí pero no llegan ni a los talones al fútbol argentino. Yo voy con mis hijos a la cancha, dan vuelta por todo el estadio y estoy tranquilo. La gente va en familia, aprovecha el fútbol como algo comunitario y todavía no llega a lo de Argentina. Cuando uno ve que a Israel lo relacionan con lo violento resulta extraño porque justamente es un país donde puedo llevar a mis hijos a la plaza o a la cancha y voy a estar tranquilo”.

“En Katamon es gratis la entrada para mujeres, niños, jubilados y hay un gran público. Participan todos. Obviamente las mujeres participan como debería ser el fútbol de Medio Oriente y todo el mundo. Acá no estamos en países que se tiene que prohibir a la mujer. De hecho, Israel es un país donde mujeres y hombres tienen derechos y obligaciones iguales y en Katamon es así. Tanto es así que somos el primer equipo que tenemos una presidente electa. Hay otro equipo que es el Hapoel Beer Sheva que la dueña es Alona Barkat y fue el último campeón de los tres años anteriores. Acá estamos dando el ejemplo que mujeres participando mejoran el equipo. En Banfield hay una mujer presidiendo el club”.

Sobre la iniciativa de Hapoel Katamon, Rosenburt dijo que “mientras más instituciones se encarguen de encontrar árabes y judíos, entre hombres y mujeres, entre ortodoxos y laicos, entre centro y periferia vamos a tener una mejor sociedad. Porque sabemos que el problema desde el conflicto es no conocerse y tener estigmas de la otra persona”.

– ¿De qué manera se pueden acercar al club?

“Pueden entrar al Facebook: Hapoel Katamon Jerusalén. Estamos a disponibilidad si hay gente que va a llamar y va a pedir nuestro teléfono. Siempre estamos para todo el que quiera hablar, dar ideas y obviamente si alguien quiere ayudar también con recursos siempre necesitamos. No solamente dinero sino se puede ayudar en cualquier cosa y más que nada participar y apoyar esta iniciativa que estamos creciendo. Que el año que viene vamos a llegar a primera. En caso de llegar a primera división de Israel vamos a saltar de 1000 a 3000 socios y un promedio de hinchas de 4000 a 8000. Es justo el momento de Katamon y queremos aprovecharlo también”.

Más proyectos del Hapoel Katamon: 

Los departamentos de la División Juvenil son para niños y niñas de 9 a 18 años, que han hecho y completado la Liga Vecinal. Los equipos compiten en las ligas juveniles de la Asociación Israelí de Fútbol, con prácticas de 4 a 5 veces por semana y juegos semanales los sábados. Para los jóvenes desfavorecidos a los que sirven, los equipos proporcionan un marco crítico y positivo después de la escuela que los enseña valores de deportividad y comportamiento deportivo, responsabilidad por las acciones de uno y la importancia de la educación. Los trabajadores de los equipos están en estrecho contacto con las escuelas de los participantes y se asegura de que cada jugador trabaje para mantener sus calificaciones mientras estén jugando en los equipos. Programa Único de Chicas y Mujeres – Hapoel Katamon Jerusalem es el único marco en la metrópolis de  Jerusalén que crea un programa de fútbol para niñas y mujeres. El programa incluye 3 equipos juveniles profesionales, 6 equipos de mujeres basados en la comunidad, 20 niñas por equipo dentro de la liga del barrio.

Equipos integrados – un programa único que integra a los jugadores con discapacidades con los fans del club en el mismo equipo. Dos equipos se establecieran hasta ahora: uno con jugadores que luchan con enfermedades de salud mental y otro con personas con trastorno cognitivo. La columna vertebral del programa es fomentar la amistad y mejorar la inclusión de los discapacitados en nuestra comunidad, como una parte genuina de ello.

Programa para jóvenes en riesgo – basado en Kiryat Yearim, una oportunidade de internado. Durante los últimos seis años hemos proporcionado educación a través del deporte, entrenamiento y equipamiento para 50 jóvenes en dos equipos para niños y niñas. El programa incluye un proyecto de convivencia con el pueblo
vecino árabe Abu Gosh.

Escuelas de fútbol – 350 niños de la ciudad en cinco sucursales aprenden lo básico del fútbol en un programa.Abierto a todos – no se requiere prueba.

Fan-zone – Reconocido por el ministerio de deportes como un programa contra la violencia y contra el racismo en el estadio de fútbol, la zona de los fans incluye una gran variedad de actividades para niños y adultos. Comienza dos horas antes de un partido de liga, atrayendo a las familias a el estadio, y dando la bienvenida a los equipos rivales también.

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