Tres países que viven tres realidades distintas se unieron a través del fútbol en Israel . El Hospital Israelí Ziv  atiende a refugiados sirios junto  a una población multicultural que reside en Tzfat y las ciudades, pueblos y “moshavs y kibutzim” de los alrededores, pueblos y colectivos agrícolas. El personal del hospital y los clientes incluyen israelíes nativos e inmigrantes, incluidos judíos, árabes, drusos y otras etnias que viven en el área. Hasta ese lugar llegó un refugiado sirio de 15 años fanático de Boca juniors. El solo quería tener la camiseta de Boca y el jugador titular del elenco argentino que hoy disputa la final de la Copa Libertadores de América , Lisandro Magallán, se la hizo llegar a través de otros argentinos.

Israel con su ciencia y médicina al servicio de la atención médica de primer nivel y la solidaridad sin saber de donde viene. Siria que vive un clima de guerra y sus ciudadanos tienen que refugiarse en el vecino país para ser atendidos y Argentina que hoy habla y piensa unicamente de la final de la Copa Libertadores entre los dos equipos mas populares. Tres realidades distintas unidas por el fútbol.

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