«La ley de colectividades: un desafío para la comunidad´´, por Claudio Avruj

Se acaba de aprobar la importante ley marco de colectividades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que determina para cada una de las colectividades radicadas en ella una semana para su expresión cultural en la cual el Gobierno porteño deberá brindar el apoyo logístico que se requiera.

La comunidad judía a través de la DAIA ha elegido la segunda semana del mes de agosto de cada año. Esta fecha está inspirada en recordar el 14 de agosto de 1889 en la cual 138 familias judías embarcadas por sus propios medios arribaron desde Europa al puerto de Buenos Aires a bordo del buque S. S. Wesser, radicándose la mayoría de ellos en la colonia de Moises Ville.

Hay dos puntos salientes en esta ley que enmarca a más de 30 colectividades poniéndolas a todas en un mismo plano de igualdad, a las más antiguas, como ser la española y italiana; las centro europeas, las africanas, las latino americanas poniendo de manifiesto una fuerte apuesta del Estado de la Ciudad a la Diversidad Cultural.

La ley brinda elementos interesantes para dar por superado un debate interno que aún permanece en algunos sectores de la comunidad judía en cuanto a aceptar definirse como comunidad o colectividad. Debate innecesario a mi entender que la privo de estar presente en el desfile de las colectividades en los festejos del bicentenario del 2010 organizado por el Gobierno Nacional.

En su segundo artículo la ley entiende como “colectividad” a un grupo de personas que por su origen, ascendencia, cultura, nacionalidad o religión en común, que poseen identidad propia y costumbres compartidas.

Por ultimo esta ley se presenta para la comunidad judía como una oportunidad única y como un nuevo paradigma. Es necesario permanentemente saltar las barreras reales e imaginarias que separan, y poder poner en práctica un compartir pleno y una articulación permanente con la sociedad, una actitud que una lo discursivo con el hacer.

Lamentablemente nuestra comunidad – y no sin causa- ocupa pocos espacios públicos en los últimos años para actividades integradoras y recreativas, si para actos de recordación de hechos trágicos. Nos falta una política comunitaria conjunta de salir a mostrar nuestras fortalezas culturales, educativas, gastronómicas, recreativas, con absoluta libertad, seguridad y orgullo.

La ley marco de colectividades le plantea a la comunidad judía a partir de sus instituciones un hermoso desafio que es el de poder trabajar en consensos y mostrarse al conjunto de la sociedad perfectamente articulados.

La herramienta esta, la invitación esta formulada, la respuesta ahora esta en manos de la comunidad.

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here