Fein y un informe clave: quién hackeó el celular de Nisman

La fiscal apura a los expertos en informática para determinar si un programa “chupó” información del teléfono.

El celular del fiscal Alberto Nisman que analizan los investigadores (es un aparato con dos chip) no tiene ningún SMS ni registro de llamados, entrantes o salientes, antes del día de su muerte. Sí posteriores.

También se borraron varias conversaciones de WhatsApp. ¿Simple paranoia o una operación de inteligencia muy bien planificada? La aparición de un troyano, un software que sirve para acceder en forma remota al celular, inclina la balanza para la segunda hipótesis.

Los investigadores tienen pocos datos del ataque. Por eso, la fiscal Viviana Fein ordenó que esta semana se ponga en marcha un análisis exhaustivo del troyano, pudo saber este diario.

Los expertos lo denominan «laboratorio de análisis de malware». El estudio, una suerte de autopsia tecnológica, será delegado a una empresa de antivirus local porque el equipo de Cibercrimen de la Policía Metropolitana, que trabaja con los dos peritos de parte (Gustavo Presman, por la querella, y Marcelo Torok, por la defensa de Diego Lagomarsino) no tiene capacidad técnica para hacerlo. Ya hubo contacto con varias de las firmas que tienen representantes y laboratorios en el país, aunque la firma ESET cuenta con mayores chances.

Ese análisis permitiría conocer para qué se utilizó el troyano, quién lo mandó y a dónde mandaron la información (puede ser un mail, una dirección de IP o hasta un sitio web). «Hay que desencriptar el troyano para poder avanzar», explicó una fuente de la investigación.

El software encontrado en el celular de Nisman permite tener control absoluto del teléfono y descargar toda la información sin que su dueño lo perciba.

Los troyanos pueden ingresar a los celulares de diversas maneras y circulan con frecuencia, pero en este caso hay fuertes sospechas de que hubo una intencionalidad.

Según pudo saber Clarín de fuentes judiciales, los peritos oficiales se reunieron el viernes nuevamente con la fiscal y terminaron de explicarle los datos reunidos hasta ahora. Fein les pidió que apuren los tiempos. En el encuentro anterior, el martes de esta semana, le habían dicho que necesitaban «al menos un mes y medio» para alcanzar conclusiones. Ahora se habla de tres semanas, sumando más personal y trabajando los fines de semana.

El registro de llamadas en el celular se puede recuperar a partir de los datos que aportaron las telefónicas. Nisman utilizaba dos chips con ese teléfono: uno de Claro con el que solo navegaba, y uno de Nextel para hacer llamadas. También se pueden reconstruir las conversaciones borradas de WhatsApp. En cambio, del contenido de los SMS que desaparecieron no quedaron registros.

Mientras esperan los datos del troyano, los peritos siguen trabajando sobre el contenido de la laptop, donde se encontraron más de 60 registros simultáneos de USB a las 20:07:48 del domingo 18, cuando Nisman ya estaba muerto.

El dato, revelado esta semana por Clarín, todavía desconcierta a los investigadores. Aún no está determinado si los ingresos fueron en formal local o remota. Tampoco quedó establecido si se corresponden a un pendrive o a otro USB.

No es la única «inconsistencia». «Hasta las 5 de la madrugada del lunes hay varios eventos desordenados», explicó una fuente de la causa. A esa hora, según consta en el expediente, un perito de rastros bajó la tapa de la laptop. Fue un error. Dos horas después, la computadora se volvió a prender cuando llegaron los expertos de la Policía Federal. Las próximas tres semanas serán clave. Para prevenir cualquier sabotaje, los teléfonos y las computadoras están vigilados las 24 horas.

Fuente: Clarín

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here