Dr. Ariel Gelblung: «Cuando desde el Estado incitás el odio contra los judíos estás fomentando el antisemitismo»

El nuevo Representante del Centro Simon Wiesenthal para Latinoamérica, el Dr. Ariel Gelblung, recibió en la oficina de la institución a la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS en exclusiva para hablar en profundidad sobre el antisemitismo en la región y de cómo van cambiando las formas de discriminar. Además, se refirió puntualmente al caso de Argentina.

– Trabajaste muchos años junto a Sergio Widder, como voluntario, y ahora te convertiste en el nuevo representante del CSW para Latinoamérica ¿Te lo esperabas?

– La verdad que no. A Sergio lo acompañe desde siempre, pero desde mi posición de voluntario y abogado como muchas instituciones. Frente a su ida fue una charla en la cuál comenzamos haber el perfil de la persona que podría tomar el cargo, y después de dos horas de charla me preguntó si no me quería postular. Es algo que no esperaba y de a poco fue dándose. Efectivamente terminaron ofreciéndome el cargo. Me gusto mucho haber tomado el puesto en este momento. Me parece un lindo desafío.

– ¿Por qué decidiste tomar este desafío?

– Por muchas cosas; es la posibilidad de hacer cosas concretas. La política por el mero hecho de discutir un puesto no me llama la atención, pero la posibilidad de hacer algo en concreto, sí. Poder levantarse a la mañana y preguntarse qué puedo hacer hoy para que el mundo este un poquito mejor desde mi lugar es fantástico.

– ¿Me podrías hacer un breve análisis de cómo ves el antisemitismo en América Latina?

– Si bien el viejo antisemitismo de tenerle odio al judío por judío, sigue existiendo, en determinada medida. Hoy el anti israelísmo permite usar un disfraz más socialmente aceptado dentro de América Latina y permite, entre otras cosas, la introducción de ideas de odio en una zona que nunca habían sido receptadas. La creciente influencia de Irán en la región es indudable a través de países que son abiertamente aliados con un régimen que desconoce la existencia del Estado de Israel y busca su destrucción. Esto genera que mucha gente diga: «Yo no soy antisemita por criticar a Israel». Pero una cosa es criticar una decisión política de un Estado y otra cosa es utilizarlo como justificación para la destrucción del mismo. Cosa que no sucede con ningún país del mundo. Todos vimos como algo muy lejano en Argentina, por ejemplo como Rusia se peleó con Ucrania por determinado territorio, y por una razón como esa, a nadie se le ocurriría decir que estos dos países deberían dejar de existir. Hoy más de uno utiliza cualquiera de estas situaciones para poder deslegitimar la existencia del Estado de Israel, y esto es utilizado como una nueva forma de antisemitismo también por que Israel es a los Estados lo que el judío es a la humanidad.

– ¿A qué hecho histórico le atribuis el ingresó de Irán en la región?

–  Venezuela tiene una relación con Irán a partir del régimen de Hugo Chávez en la presidencia. Ahí comienza a existir una corriente de simpatía entre Ahmadinejad y Chávez que a de poco es trasladada al Eje Bolivariano de la misma manera.

– En Paraguay y Colombia, a diferencia de Venezuela, no existe el antisemitismo ¿Por qué?

– Justamente por esta postura. Paraguay y Colombia no tienen está postura de antisemitismo tan clara como la tiene Venezuela. Es decir, la vida cotidiana para judíos colombianos no es la misma que un judío venezolano que se ha hecho muy cuesta arriba, inclusive, desde posturas de gobierno. El presidente Nicolás Maduro en la Asamblea de Venezuela comparó a Netanyahu con Adolf Hitler. Ya es muy cuesta arriba tener que trabajar sobre esto cuando te hablan de que califican a Israel como un Estado genocida. Entonces coloca a la gente en una postura muy particular. La judíos que quedaron en Venezuela son los que no tuvieron la posibilidad económica, de salud o de alguna forma de re-insertarse. Son los que quedaron atrás.

– Argentina ¿es un país antisemita?

– Yo diría que no en su raíz. Tiene componentes antisemitas como muchos otros. Argentina no es un país antisemita por naturaleza. Ha vivido momentos en los cuáles el antisemitismo fue mayor, tolerado y fomentado con la vista gorda de gente con acceso al poder, y otros momentos, de absoluta libertad y amplitud. Cuando desde el Estado incitás a que el judío o la comunidad judía tienen intereses en contra del gobierno vos estas fomentando que crezca una sensación contraria a todo aquello que tenga que ver con los judíos.

¿Sentís  que en los últimos tiempos el Gobierno Nacional  ha atacado a la comunidad judía mediante expresiones ofensivas lindantes con el antisemitismo?

– Yo entiendo que el gobierno ha atacado a determinadas personas o lugares de la comunidad. No ha atacado a la comunidad en su conjunto. Creo que en algunos casos ha sido pensado y en otros han sido una serie de declaraciones desafortunadas. Si me parece que juega una determinada situación de equilibrio en no censurar definitivamente a aquellos que sí forman parte de la postura de gobierno y además tienen una postura antisemita declarada, caso Luis D`Elía. Al no existir una censura directa desde el Gobierno Nacional implica jugar un equilibrio dentro de intereses.

– ¿Te preocupa eso?

– Creo que es algo que nos tiene que hacer mantener alerta. Hoy llamativamente está callado (por Luis D`Elía). No lo han aparatado de todo, pero lo mantienen en silencio….

– En los últimos tiempos los políticos han expresado palabras antisemitas (interrumpe)…

– Los políticos son personas…

Pero se supone que deben estar más preparados…

– Y yo no sé si están más preparados. Son personas que hoy está queriendo tener un acceso al poder. Deberían estar capacitados, pero eso sería en un mundo ideal. Hoy el Cursus Honorum para la política no es lo que uno querría que fuese. La política en estos últimos 20 años, estoy hablando del mundo no en Argentina, ha cambiado tanto que alguien decide ingresar a la política viniendo desde otro rubro.

– ¿Qué te pareció la declaración del actor Gerardo Romano?

– Fue una frase absolutamente poco feliz que está totalmente lejos de cualquier realidad. No nos parece que tiene que haber sobreabundancia de voces. Mientras nosotros estábamos preparando un texto de repudio, ya lo dijo medio mundo. Uno no puede atender todo al mismo tiempo, entonces uno debe elegir y poner la atención dónde otro no lo haya hecho. Si ya hay gente que se ocupó de condenarlo y de pedirle que se retracte y lo hicieron desde autoridades de la comunidad (DAIA) no es necesario que lo hagamos nosotros también. Pero coincidimos con esa postura, de rechazo 100%.

– El Centro de Estudios Sociales de la DAIA elabora todos los años un informe anual de antisemitismo y lo que siempre llama la atención es la agresión que existe entre los propios ciudadanos ¿Eso es una falta de capacitación para que el ciudadano no discrimine?

– Uno primero respondería inmediatamente que sí, y por el otro lado, uno llega a la conclusión que el pueblo alemán en la década del 30`era uno de los pueblos más educados de la historia. Con lo cuál hay componentes irracionales que integran el prejuicio que no tienen que ver con la educación. La educación sí nos puede servir para trabajar en la inclusión, en la aceptación de las diferencias y en poder vivir en el respeto a la diversidad. Esto se trabaja desde chicos y en eso la educación tiene un papel fundamental.

–  Entonces,  ¿Se perdieron los valores en Argentina? o ¿La capacitación de los docentes no es buena en materia de antisemitismo?

– No hay dos casas iguales. Yo no soy un experto en educación, pero entiendo que dos chicos en una escuela de dos familias absolutamente diferentes dónde en su casa tienen una educación hacía el respeto dentro y comparten mucho tiempo, indudablemente, generaran una relación de valor por la diversidad que durará toda la vida.  No tengo dudas de que esto es así.

– ¿Cómo influyeron las redes sociales en la propagación del antisemitismo?

– Las redes sociales son un fenómeno innegable del tiempo en el que estamos viviendo que por un lado fomentan cualquier tipo de actitud negativa, y por el otro, la previene. A uno le permite divulgar más cosas y llegar más. Las redes sociales bien utilizadas son buenísimas. Recuerdo que hace seis años atrás hubo un punto de muy alta tensión entre Israel e Irán, y hubo todo un fenómeno desde las redes sociales de ambos países en la cuál comenzaron a bajar la tensión desde la población diciendo: «Israel ama a Irán» y viceversa. Fue de un impacto fuertísimo. Las redes sociales son elementos, no son ni buenos ni malos, hay que ver cómo uno los utiliza.

En la actualidad ¿ Hay un resurgimiento del antisemitismo?

– Yo creo que nunca dejó de existir. Los elementos para combartirlo van cambiando. Hay momentos de no tanta agresividad. Si hay una bonanza económica, una cultura democrática bien extendida, uno ve un ambiente de paz. Esto hace que sea mucho más complicado que esto surja. En cambio, cuando la gente está más crispada surge más lo inconsciente que uno lleva adentro y tiene un componente de irracional. Es muy difícil encontrarse con una persona que tenga un antisemitismo absolutamente racional, la base es una cuestión irracional.

– Entonces ¿Sirve la probatión que realizan algunas personas en el Museo del Holocausto que tuvieron agresiones antisemitas y la Justicia intervino en el caso?

– El famoso caso piloto de los skingheads de Belgrano yo creo que fue positivo por que permitió hacer un cambio concreto como decíamos en aquel momento. Cómo yo puedo actuar en el mundo para poder modificarlo. Si tenes la posibilidad de que una persona modifique un comportamiento, porque le permite reflexionar que lo que estaba haciendo era completamente irracional y estaba apuntando hacía un lugar que no tenía que ver con la realidad. Pero vos para eso tenes que tener la posibilidad de que la otra persona quiera escucharte, y en este caso, la persona al principio no tenía otra opción porque lo mandaba un juez a tener que escuchar. Ahora, una vez que logramos que esta persona, por una o otra razón, deponga esa barrera irracional, se logró un cambio.

Perfil de Ariel Gelblung:

Acompañó desde un comienzo a Sergio Widder en la iniciativa de crear la oficina para Latinomérica del Centro Simon Wiesenthal. Siempre fue voluntario permanente de la institución, hasta que hace unos meses atrás, le ofrecen el puesto de representante frente a la ida de Widder. Es padre de familia tiene 50 años y ejerce la abogacía especializada en derecho comercial.

 

 

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