Nisman: denuncian que la declaración de «Mi Sangre» es una maniobra del gobierno

La líder del ARI-CC Elisa Carrió, pese a estar ayer en reposo luego de sufrir un pico de stress, advirtió que «hay una operación del gobierno» en la declaración testimonial del narcotraficante colombiano Henry de Jesús «Mi Sangre» López Londoño en la causa por la muerte dudosa del fiscal Alberto Nisman.
«Mi Sangre», preso y con un pedido de extradición de los EE.UU., declarará el 19 de este mes ante la fiscal Viviana Fein, quien volverá de sus vacaciones. En mayo Carrió denunció ante Fein que Nisman fue asesinado por sicarios con apoyo de inteligencia iraníe.
El colombiano dijo al diario Perfil, desde la cárcel de máxima seguridad de Ezeiza, que «hubo todo un trabajo de manipulación por parte de la ex SIDE en la que introdujeron documentación falsa e información falsa para poder asaltar en su buena fe, creo yo, a las autoridades». También se supo que quiere denunciar que equipos de interferencia de teléfonos que usaron policías colombianos para detenerlo hace tres años, habría sido transferidos al ex director general de Operaciones de la SIDE, Antonio Stiuso, quien hoy se encuentra en EE.UU. y Cristina Kirchner lo convirtió en su «enemigo número uno» de su gobierno. Otra versión es que buscaría vincular a Nisman con el narcotráfico.
En un documento que entregó a la fiscalía de Fein y al que accedió Clarín, Carrió denunció que el pedido de declarar de «Mi Sangre» tiene «motivaciones ocultas y espurias que pueden provenir tanto de una operación del gobierno nacional o de los propios intereses del detenido para influir sobre la justicia». El pedido de declaración del colombiano fue hecho después de que se descubrieran llamadas telefónicas del director de Reunión Interior de la ex SIDE Fernando Pocino, al fiscal Carlos Stornelli, entre otros, el día de la muerte de Nisman a la mañana.
La diputada puntualizó que uno de los motivos del ex paramilitar colombiano puede ser «condicionar» a la ex mujer de Nisman -que es querellante en la causa por la muerte del fiscal-, Sandra Arroyo Salgado, en la causa judicial en que investiga si el fiscal general de San Isidro, Julio Novo, por dar supuestamente protección política a narcotraficantes.
En particular, el fiscal Luis Angeleli denunció que Novo, que es su jefe, obstruyó la investigación del llamado crimen del Unicenter de 2008, cuando sicarios asesinaron a los colombianos Jorge Quintero Gartner y Héctor Duque Cevallos. El fiscal Angeleli vinculó a los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá -detenidos en España en el 2011 cuando intentaron entrar con casi una tonelada de cocaína- con ese crimen. Al año siguiente, según Angeleli, no pudo allanar las oficinas de los hermanos Juliá en Puerto Madero por presiones de Novo, quien será indagado como sospechoso por Arroyo Salgado el jueves de la semana próxima.
«En el juzgado de Arroyo Salgado no sólo está nombrado Henry de Jesús López Lodoño, sino que también están siendo investigados los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá y Mariana Busse, esposa del abogado Carlos Broitman», agregó Carrió. Además, «Mi Sangre» frecuentaba el hotel Sheraton de Pilar que es propiedad de Gustavo Cinosi, un empresario cercano al secretario Legal y Técnico y candidato a vicepresidente de la Nación, Carlos Zannini.

Fuente: Clarin.com/Daniel Santoro-Autor del libro «Nisman debe morir».

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