Acuerdo con Estados Unidos: una película de intrigas y suspenso

Por Itzik Horn. Desde Israel – Especial para Vis a Vis

Finalmente, la semana pasada se firmó en las oficinas del Departamento de Estado en Washingon el acuerdo de asistencia militar entre Israel y los Estados Unidos. El mismo compromete ayuda norteamericana por 38 mil millones de dólares durante 10 años a partir del 2018.
Es importante recalcar que es la mayor suma de dinero que los EE.UU aportaran a un país aliado a lo largo de su historia, pese a que no tiene ninguna obligación de hacerlo. Asimismo, da por tierra las acusaciones contra Obama de ser «anti israeli».
Inmediatamente de conocida la firma del acuerdo comenzaron en nuestro pequeño pero nunca aburrido país las polémicas alrededor del mismo, con voces a favor y en contra.
Naturalmente, salieron a defender el acuerdo las principales espadas del gobierno, y fue criticado por la oposición, con Itzjak «Buggy» Hertzog (laborismo) en primer lugar. Pero la principal crítica y quizás la más autorizada provino de Ehud Barak (ex laborismo) quien fuera primer ministro y ministro de Defensa de Netanyahu, además se ser quien más sabe de estos temas. Barak acusó a Netanyahu de “arrebatado” y de haber llegado a un mal acuerdo, debido a las pésimas relaciones que mantiene con Barack Obama.
Poco se sabe de las cláusulas del acuerdo, pero las que se conocieron demuestran que Obama le devolvió atenciones a Netanyahu; Israel no podrá pedir al Congreso un aumento de la asignación, y en seis o siete años deberá hacer funcionar su desarrollo de misiles en forma autónoma, sin ayuda norteamericana.
Con todo, durante las arduas y largas negociaciones por el acuerdo, se barajaron todo tipo de versiones e hipótesis con respecto a cuál sería el resultado final de la negociación.
Es bien sabido que Netanyahu no goza de la simpatía de la administración demócrata en general y del presidente Obama en particular, especialmente después de haber tomado parte activa en todas las campañas electorales a favor de los republicanos. La gota que colmó el vaso, fue la provocación de Netanyahude dirigirse al Congreso norteamericano para hablar contra el acuerdo con Iran impulsado por Obama.
La relación fue tan tirante, que en estos días se supo que el senado norteamericano está impulsando una investigación sobre fondos del Departamento de Estado que fueron derivados a la organización V 15 que hizo Campania en las últimas elecciones en Israel contra Netanyahu.
Así, todos pensaban que Israel prolongaba deliberadamente las negociaciones a la espera de los resultados de las elecciones en EE.UU., confiando en el triunfo republicano, pero ante las encuestas cambiantes y la duda entre un presidente republicano que no se sabe que política seguirá en la zona, y una candidata demócrata que tampoco quiere a Netanyahu, se eligió ir a lo seguro, con la idea de que más vale 38mil millones en mano.

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here