El Parlamento israelí suspendió por seis meses al diputado árabe, Basel Ghattas, pero podrá votar

El Comité de Ética de la Knéset (Parlamento) suspendió de sus funciones por seis meses al diputado Basel Ghattas del partido Balad, integrante de la Lista [Árabe] Conjunta.

Se sospecha que Ghattas entregó teléfonos celulares a dos terroristas presos –uno palestino y otro árabe israelí-. Uno de ellos, Walid Daka, está cumpliendo una condena de 37 años de cárcel por el secuestro y asesinato del soldado israelí, Moshé Tamam, de 19 años, en 1984.

Ghattas no podrá hablar en los comités de la Knéset, ofrecer discursos en el pleno, ni presentar proyectos de ley. Sin embargo, puede seguir votando.

Se trata de la pena más severa que el comité puede aplicar.

Ghattas expresó que la decisión era una “venganza” y que nunca ha sido aplicada a algún otro diputado que haya estado siendo investigado cuando aún no se ha completado un acta de procesamiento.

“El sistema político y el sistema policial no dejan de romper el record con los diputados árabes”, argumentó el diputado.

Ghattas dijo que considera apelar la decisión a la Corte Suprema de Justicia para que cancele la decisión.

La comisión discutió la posibilidad de revocarle el sueldo a Ghattas, pero mientras que la mayoría de sus miembros estaban a favor, el diputado Yusef Jabareen, de la Lista [Árabe] Conjunta se opuso. La decisión requiere la aprobación por unanimidad.

Los miembros del comité determinaron que las acciones de Ghattas constituyen una seria violación ética.

“El comité cree que los actos, por los cuales Ghattas está siendo investigado: traspaso ilegal de teléfonos celulares y otros materiales a los presos de seguridad, constituye una violación del código ético”, apuntó la comisión en un comunicado.

El diputado Yaakov Peri, del partido Yesh Atid, y ex jefe del Servicio de Seguridad General (Shabak), manifestó que las acciones de Ghattas son “las más graves que un representante público puede hacer. Sus acciones constituyen una grave traición al Estado de Israel y al público en general”.

Después de que el Parlamento le quitara la inmunidad parlamentaria, Ghattas estuvo seis días preso y luego fue dispuesto bajo arresto domiciliario por otros diez días.

Ghattas podrá votar pero deberá ser acompañado por una escolta policial hasta la sede del Parlamento.

“No me arrepiento por lo que entregué a los presos de seguridad… Es mi deber ayudar a mi pueblo” aseveró desafiante Ghattas.

Fuente: Aurora

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