La organización terrorista Hamás mató a tres palestinos acusados de colaborar con Israel

El movimiento islamista condenó a la horca a tres acusados de traición por dar informaciones sobre milicianos y túneles en la Franja de Gaza. Otras tres personas esperan su ejecución y siete ciudadanos fueron sentenciados a cárcel y trabajos forzados.

El Ministerio de Interior de Hamás confirmó la muerte de los tres acusados en la horca en un edificio de seguridad del grupo en el oeste de Gaza capital.

Los tres habían sido condenados a muerte el pasado febrero en un tribunal militar controlado por Hamás. La corte sentenció a muerte a seis palestinos acusados de colaborar con Israel, tres de cuyas sentencias eran definitivas y habían sido confirmadas por la Corte Suprema, informó entonces la Fiscalía General.

Una fuente de la oficina de Justicia Militar de Gaza explicó a EFE que los seis acusados fueron condenados por «traición al informar sobre milicianos palestinos, lo que provocó la muerte de varios de ellos». La información proporcionada sería sobre túneles y otros detalles militares.

Según la fuente, que habló bajo condición de anonimato, otros siete prisioneros, entre ellos la esposa de uno de los sentenciados a muerte, fueron «condenados por colaboración con la ocupación (en referencia a Israel) a trabajos forzados y a pena de cárcel por diferentes períodos de tiempos».

De acuerdo con la Ley Básica palestina, las sentencias de pena capital sólo puede ser ejecutadas con la aprobación del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, que hasta la fecha no ha ratificado ninguna.

Sin embargo, Hamás ha practicado con anterioridad estas ejecuciones en Gaza sin la aprobación de Abbas. En total, el grupo terrorista ha ejecutado a 25 personas condenadas por su sistema judicial desde 2007, cuando arrebató el control del territorio a las fuerzas leales Abbas, en sangrientas batallas callejeras.

Grupos de derechos han cuestionado la integridad del sistema judicial de Hamás. «La pena de muerte es una práctica bárbara que no tiene lugar en un estado moderno», dijo Sarah Leah Whitson, directora ejecutiva de la división de Human Rights Watch en Oriente Medio.

«Las abominables ejecuciones por parte de las autoridades de Hamás de tres hombres en Gaza acusados de ser colaboradores transmiten debilidad, no fuerza», añadió. «Las autoridades (de Hamás) nunca alcanzarán una auténtica seguridad o estabilidad con pelotones de fusilamiento o patíbulos, sino a través del respecto por las normas internacionales y el estado de derecho».

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