Finalmente, Donald Trump condenó el ataque en Charlottesville: «El racismo es el mal»

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha condenado esta tarde a los supremacistas blancos, el Ku Klux Klan (KKK), los neonazis y a “otros grupos de odio” 48 horas después de los disturbios protagonizados por estas asociaciones racista en Charlottesville (Virginia) que acabaron con la muerte de Heather Heyer, una mujer blanca de 32 años, y 19 personas heridas.

Trump ha cedido a la presión política tanto de republicanos como demócratas y ha comparecido ante la prensa en la Casa Blanca para dar un discurso oficial sin preguntas de los periodistas en el que ha dicho que “el racismo es el mal y aquellos que provocan violencia en su nombre son criminales y matones, incluidos el KKK, neonazis, supremacistas y otros grupos de odio que son repugnantes hacia todo aquello que amamos los estadounidenses”.

Donald Trump había recibido en los últimos días críticas generalizadas por su tibieza en la condena hacia lo sucedido en la ciudad de Virginia durante el fin de semana. En una primera comparecencia el domingo, condenó a los grupos de “varios lados” que se vieron implicados en los incidentes, sin referirse de forma directa a las asociaciones supremacistas blancas que convocaron la marcha.

El líder republicano ha asegurado que “a todos los que actuasteis de forma criminal en la violencia racista durante este fin de semana, rendiréis cuentas. Se hara justicia” después de reunirse antes de la comparecencia con el Fiscal General, Jeff Sessions, y con el director del FBI, Chris Wray.

 

En su discurso, el presidente se dirigió a los estadounidenses para decirles que “debemos amarnos los unos a los otros y demostrarnos afecto y unidad todos juntos en la condena de la intolerancia al odio y la violencia”.

”Independientemente del color de nuestra piel, vivimos bajo las mismas leyes y saludamos a la misma gran bandera y estamos hechos por el mismo Dios todopoderoso”, afirmó el mandatario.

Horas antes de su comparecencia ante los medios, Kenneth Frazier, director ejecutivo de Merck, una de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo, dimitió de su cargo de asesor del presidente citando la necesidad de liderazgo para contrarrestar el fanatismo.

Frazier, que es negro, no nombró a Trump ni lo critico directamente en un comunicado publicado en la cuenta de Twitter de la compañía farmacéutica, pero el reproche fue implícito: “Los líderes de Estados Unidos deben honrar nuestros valores fundamentales al rechazar claramente las expresiones de odio, fanatismo y supremacía de grupo”, aseguró Frazier.

Trump ha respondido a Frazier en su línea habitual a través de un tuit, diciéndoles que ahora “tendrá más tiempo para bajar el precio de los medicamentos”.

Trump ha acabado cediendo a las críticas sobre la tibieza con que condenó lo sucedido en Charlotteville en su compareciencia del domingo.

Fuente: La Vanguardia

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