Jordania: «No permitiremos que Israel reabra su embajada en Ammán hasta que no se juzgue al guardia de seguridad»

Jordania no permitirá que Israel reabra su embajada en Ammán hasta que no se haya procesado a un guardia de seguridad israelí que abatió a dos jordanos tras ser atacado por uno de ellos en julio.

La embajada fue cerrada poco después de que el guardia, quien goza de inmunidad diplomática, fuese devuelto a Israel para evitar su procesamiento en Jordania.

Fuentes israelíes dijeron esta semana que el gobierno israelí planea reemplazar a la embajadora Einat Shlein en un esfuerzo por reparar las relaciones entre ambos países. Sin embargo, una fuente diplomática jordana dijo que el reemplazo de la enviada israelí no es suficiente y que su país insiste en que el guardia de seguridad debe ser llevado a juicio en Israel.

“Pueden buscar un nuevo embajador, pero no será bienvenido en Jordania hasta que se lleve a cabo un proceso legal y se haga justicia. Jordania mantiene que la embajada no se reabrirá hasta que se cumplan estas condiciones…que es la posición que tomamos desde el principio”, dijo una fuente diplomática jordana.

El canal 13 de Israel informó que el Shin Bet había completado su investigación sobre el incidente y concluyó que las acciones del guardia de seguridad fueron justificadas. Ziv Moyal disparó contra Mohammed Jawawdeh, quien lo apuñaló con un destornillador después de enterarse de que era israelí. El propietario del departamento donde vivía Moyal resultó herido accidentalmente y murió más tarde. El informe indica que el guardia actuó en defensa propia y que no hay motivos para enjuiciarlo.

Jordania, que firmó un tratado de paz con Israel en 1994, no permite que la embajadora israelí, Einat Shlein regrese a su puesto en Amán, después de haber sido fotografiada con Moyal al reunirse con el primer ministro Benjamín Netanyahu a su regreso a Israel.

Netanyahu fue criticado por su manejo del incidente después de que su oficina publicara imágenes de su reunión y elogiara al guardia antes de que los investigadores de ambos países determinaran lo que había sucedido. Sus acciones enfurecieron al rey Abdullah, quien acusó al primer ministro israelí de usar el incidente como un “espectáculo político”, diciendo que su conducta había sido una “provocación en todos los frentes”.

Muchos jordanos, en un país donde el tratado de paz es impopular aunado a un fuerte sentimiento pro-palestino, se indignaron por haber permitido al guardia salir del país y organizaron protestas para pedir a las autoridades que abandonaran el tratado de paz con Israel.

 

Vía Haaretz / Reuters / Enlace Judío

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