Condenaron a 14 años a un residente del Golán por tramar un ataque terrorista por orden de Hezbollah

El Tribunal del Distrito Nazaret condenó a un residente de la localidad árabe alauita de Ghajar, en las Alturas del Golán, a catorce años de prisión, por la introducción a Israel de explosivos, bajo las órdenes de Hezbollah, con el propósito de perpetrar un ataque terrorista.

El complot fracasó porque el acusado, Diab Kahamuz, no pudo recordar el lugar donde había ocultado los explosivos, que fueron descubiertos más tarde por un agricultor israelí. Kahamuz deberá pagar también una multa de 120 mil shekels.

Kahamuz fue condenado por colaborar con el enemigo en tiempos de guerra, contacto con agente extranjero, tenencia de armas y conspiración para el crimen.

El recluso es hijo de Saeb Kahamuz, un narcotraficante y miembro de Hezbollah, que escapó al Líbano durante la Segunda Guerra del Líbano en 2006. Aparetemente, se contactó con su hijo mediante mensajes encriptados de correo electrónico e-mail, sugiriéndole cómo contactarse directamente con agentes de Hezbollah.

Diab Kahamuz contó con la complicidad de sus dos hermanos, Jamil y Yusuf Kahamuz, su primo Mohssan Kahamuz y otros dos habitantes de Ghajar, Ayunat e Ibrahim Mamdouh. Sus cómplices fueron condenados a entre dos y tres años de cárcel.

El 30 de julio pasado, un agricultor de la ciudad norteña de Metula encontró una bolsa con dos artefactos explosivos en un bosquecillo cerca de la carretera 90. Expertos en explosivos, que examinaron las dos bombas, concluyeron que tenían un fusible de retardo, que de alto poder poderosas y que fueron fabricadas por Hezbollah.

La Policía y el Servicio de Seguridad General (Shabak) determinó que los explosivos fueron ingresados en mayo desde el Líbano. Diab recogió los explosivos poco después de que fueron arrojados, dentro de un bolso, por encima la valla fronteriza, y los escondió en un bosquecillo.

Tenía órdenes de usar los explosivos para detonarlos en lugares altamente concurridos por el público en Haifa.

Diab exploró varios sitios, que le habían sido ordenados, pero determinó que no eran apropiados debido a la fuertes medidas de seguridad y las numerosas cámaras de vigilancia.

En cambio sugirió a su padre y a sus supervisores de Hezbollah otras zonas, incluyendo la ciudad cercana de Nesher, en el norte del país, e incorporó a sus hermanos en el complot para que lo ayudaran a perpetrar el ataque.

Sin embargo, cuando fue a buscar los explosivos no pudo recordar dónde los había dejado.

 

Vía Aurora

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here