El servicio secreto de Israel detiene a un espía iraní

La agencia de inteligencia Shabak (Servicio de Seguridad General) reveló la detención, en abril pasado, de un ciudadano jordano, que intentó establecer una red de espionaje para la inteligencia iraní tanto en Cisjordania (Judea y Samaria) como en el resto del territorio de Israel.

El detenido fue identificado como Thaer Shafut, de 32 años. Se trata de un empresario jordano, que fue enviado a Cisjordania “en nombre de la inteligencia iraní para realizar misiones con el fin de establecer una red en Israel y Cisjordania, que sería usada para operaciones encubiertas de los iraníes”, apuntó el Shabak.

El Shabak se enteró que Shafut ingresó a Israel bajo las instrucciones del servicio secreto iraní para reclutar espías y recolectar inteligencia para Teherán.

“El contacto entre Shafut y la inteligencia iraní comenzó en el Líbano, donde se encontró con sus dos supervisores árabe parlantes, de la inteligencia iraní, que se le presentaron como Abu Sadek y Abu Jaafar”, precisa la agencia de contraespionaje israelí.

Shafut, que es originario de Hebrón, en Cisjordania, mantuvo encuentros con los agentes iraníes en el Líbano y en Siria durante los últimos dos años. Recibió instrucciones para establecer una empresa con vínculos con Cisjordania e Israel para recolectar información de inteligencia.

“En el marco del contacto con sus supervisores iraníes, Shafut propuso y recibió la aprobación para establecer una fábrica en Jordania que emplearía empleados chiís para las actividades futuras de Irán”.

“Los supervisores iraníes expresaron su disposición a invertir una suma inicial de medio millón de dólares y todos los fondos que se requiriera en una fecha posterior”.

Según el Shabak, el empresario jordano también fue considerado por los agentes iraníes como un medio para canalizar dineros para las organizaciones terroristas palestinas en Cisjordania e Israel.

De acuerdo con el Shabak, los agentes iraníes le dieron a Shafut equipos de comunicación encriptados a través de los cuales era transferida la información y los iraníes esperaban usar esos dispositivos para transferir fondos a los terroristas.

«Al final de sus actividades, fue enviado a Israel, y estaba previsto que viajara a Irán para completar su entrenamiento como agente y llevar a cabo un entrenamiento más avanzado en espionaje e inteligencia», dijo el Shin Bet.

«Este caso es otro ejemplo de los continuos intentos de Irán de establecer, a través de diversas maneras, infraestructura para sus operaciones contra Israel, invirtiendo esfuerzos y recursos de consideración», concluyó la agencia.

Vía Aurora

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