Boris Johnson, nuevo Primer Ministro de Reino Unido, un apasionado sionista y voluntario en un kibutz israelí

El nuevo primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, se ha declarado un “apasionado sionista“, una afirmación actual que va al hilo con una de sus experiencias juveniles en la década de los años 80: servir de manera voluntaria en un kibutz en Israel.

Junto con su hermana Rachel, el joven Boris tuvo una estancia de 6 semanas en Israel en el verano de 1984, su primer viaje al país que, años después, llegaría en carácter oficial como alcalde de Londres, y luego, como ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido.

Ella, a punto de entrar en aquel año a la Universidad de Oxford, y él, 14 meses mayor, que ya pertenecía a esta prestigiosa institución educativa en el área de estudios clásicos grecolatinos, son hijos de Charlotte Johnson, descendiente de un rabino de Lituania, por lo que cierta pizca de identidad judía corre por sus venas.

Pero la clave del viaje juvenil de los hermanos hacia Israel provino por parte de su padre, Stanley Johnson, quien, luego de divorciarse de su madre y casarse con la hijastra de un filántropo sionista Teddy Sieff, facilitó el camino, gracias a sus contactos israelíes, para que sus hijos lograran llegar al kibutz de Kfar Hanassi en el norte del Estado judío.

“Nuestro padre pensó que esta era una buena manera de deshacerse de nosotros en el verano”, dijo Rachel al periódico israelí Haaretz en una entrevista de 2016, “y seis semanas de lo que pensé como un ‘campamento judío’ en el kibutz, sonaba divertido”.

Al [el apodo de Rachel para Boris, cuyo nombre oficial es Alexander] está viviendo en absoluta miseria con otros dos. Yo estoy viviendo con Sarah de Maida Vale, que está en un Ulpan”, se lee en el diario de Rachel durante su estancia en Israel. “Al me advierte que se quedará aquí con un máximo de 2-3 semanas”.

“Todo fue muy rudimentario”, recuerda Rachel, así como “las chozas muy calientes con techos corrugados” en las que estaban alojados, y el hummus, yogur, huevos y tomates que se servían en cada comida. “Ninguno de los dos estábamos muy impresionados al principio”, confiesa.

Sin embargo, de acuerdo a su hermana, Boris se dedicó por completo y con dedicación a sus labores encomendadas en la cocina del kibutz, lavando trastes después de cada comida.

La joven confesó, sin traba alguna y entre risas, que su empeñado y querido hermano era una discrepancia total con los jóvenes israelíes que pertenecían al kibutz.

“No era un kibutznik. No era un soldado. Y era tan pálido que ni siquiera podía ir al sol”, recordó.

Mientras ella pasó los ratos libres del kibutz en bares y en viajes al Mar de Galilea, él se la pasaba en la biblioteca del kibutz, leyendo al clásico latino Virgilio y escuchando un viejo reproductor de música.

Pero tras su breve estancia en Kfar Hanassi, los jóvenes hermanos visitaron sitios como Hebrón, Belén, el Mar Muerto, Masada y Jerusalén, donde Boris, reluciendo sus dotes de periodista, una carrera en la que se desarrolló años después, logró entrevistar al emblemático alcalde de la capital de Israel Teddy Kollek.

A 35 años de distancia, el movimiento kibutz que conoció a ese joven pálido de cabellos rubios bajo el sol del Mediterráneo no lo olvidó este 23 de julio, cuando fue elegido líder del Partido Conservador y con ello, primer ministro de su país.

Llamando a Johnson un “verdadero amigo de Israel”, el secretario general del movimiento kibutz, Nir Meir, dijo en un comunicado que invitará a Johnson a la conferencia anual de la organización, informó el sitio The Times of Israel.

“Estoy convencido de que su estadía en el kibutz Kfar Hanassi como parte del famoso programa de voluntarios ha dejado un lugar cálido en su corazón para Israel en general y para los kibutzim en particular”, señaló Meir.

Fuente: Enlace Judío

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