Israel permite el ingreso de trabajadores de Gaza para aliviar tensiones

Israel está permitiendo silenciosamente el ingreso de miles de palestinos de la Franja de Gaza para realizar negocios y trabajos serviles, aparentemente como parte de un acuerdo con el grupo terrorista Hamás a fin de evitar una cuarta guerra en el enclave costero.

Israel revocó miles de permisos de trabajo cuando se unió a Egipto para imponer un bloqueo a Gaza luego de que Hamas tomara el poder de las fuerzas palestinas rivales en 2007. El bloqueo, junto con tres guerras entre Hamás e Israel, ha devastado la economía en Gaza, donde el desempleo es superior al 50%.

Israel afirma que el bloqueo es vital para evitar que Hamás, un grupo terrorista islamista comprometido con la destrucción de Israel, importe armas para usarlas contra el Estado judío. Israel se retiró unilateralmente de Gaza en 2007, desmantelando unos 20 asentamientos judíos y desalojando de 7-8,000 residentes. Hamás expulsó al partido Fatah del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, de la Franja dos años después en un golpe violento, y desde entonces ha mantenido un fuerte control sobre Gaza.

En los últimos meses, Israel ha proporcionado silenciosamente un poco de alivio como parte de una tregua no oficial con Hamás, negociada por Egipto, a cambio de poner fin al lanzamiento de cohetes desde Gaza y el control de las protestas semanales a lo largo de la frontera.

Asimismo, ha aprobado el envío de millones de dólares en efectivo de Catar para que Hamás pague a sus funcionarios y ha permitido a las Naciones Unidas intensificar los esfuerzos de ayuda.

Al parecer, Israel ha ampliado un programa en el que durante mucho tiempo ha proporcionado cientos de permisos a empresarios para viajar a Israel y Cisjordania e impulsar el comercio. Las autoridades palestinas dicen que ahora está proporcionando unos 5.000 permisos para obreros palestinos en la construcción, la agricultura y la industria manufacturera.

Recientemente, decenas de hombres ingresaron por puertas giratorias en el cruce de Erez hacia Israel. Cada uno tenía un permiso de comerciante, pero muchos de ellos parecían estar cruzando por primera vez y pidieron consejo sobre cómo proceder.

Uno de los trabajadores, que se identificó como Raed, indicó que había pagado 500 dólares a una compañía de Gaza para solicitar un permiso de comerciante y luego se volvió a conectar con empresas de construcción para las que había trabajado antes de 2007. Dijo que los ingresos adicionales le permitieron agregar un piso nuevo a su edificio y comprar un taxi para uno de sus hijos. Se negó a proporcionar su apellido, temiendo que pudiera poner en peligro su permiso.

“Esta es una oportunidad de oro”, dijo. Pero también teme que el permiso pueda retirarse en cualquier momento. “No hay leyes que garanticen nuestros derechos si tenemos una disputa con el empleador”.

Para Israel, el aparente cambio de política conlleva algunos riesgos, tanto políticos como de seguridad.

El ingreso de varios miles de jóvenes de Gaza a territorio israelí podría generar críticas, especialmente en un momento en que el primer ministro Benjamín Netanyahu ha sido criticado por sus rivales políticos de no detener los frecuentes ataques con cohetes desde Gaza.

Pero otros dicen que mejorar las vidas en Gaza también es un interés israelí. Gadi Yarkoni, jefe del Consejo Regional de Eshkol, cerca de la frontera con Gaza, dijo que no estaba al tanto de las nuevas medidas, pero las apoya.

“Hace tiempo que digo que debemos permitirles un futuro mejor. Siempre y cuando se cumplan los requisitos de seguridad, se les debe permitir entrar. Es lo correcto. Y si se está haciendo en silencio, también es una buena idea”.

Salih al-Ziq, jefe del comité de enlace de la Autoridad Palestina, que coordina con Israel la entrada y salida de los palestinos, dijo que Israel aumentó su cuota de permisos a comerciantes de menos de 1,000 en 2017 a 5,000 hoy y agregó que ya se han emitido 4,000 permisos y el comité dejó de recibir nuevas solicitudes después de que se enviaron 2,000 para los últimos 1,000 espacios.

Otro funcionario palestino, que habló bajo condición de anonimato, dijo que la Autoridad Palestina no está involucrada en la decisión de ampliar los permisos, y enfatizó que se trata de un acuerdo entre Israel y Hamás. La Autoridad Palestina con sede en Cisjordania, acusó a Israel de proporcionar un salvavidas a sus rivales de Hamás al aliviar el bloqueo como parte del alto el fuego informal. En un extraño cambio de roles, Israel ha estado proporcionando ayuda a Hamás mientras la Autoridad Palestina ha tratado de aislarla.

El comité de enlace planea tomar medidas para frenar la concesión de permisos de comerciantes. Este mes transfirió la autoridad de investigación a la Cámara de Comercio de Gaza, aparentemente para evitar tomar parte en los entendimientos entre Israel y Hamás.

El aumento de la cuota aún representa una “pequeña fracción” de los 26,000 palestinos que cruzaron a Israel desde Gaza para trabajar antes de la Segunda Intifada palestina en 2000, según Guishá, una ONG israelí que defiende la libertad de movimiento.

Maher al-Tabaa, funcionario de la Cámara de Comercio de Gaza, dijo que una “gran parte” de los que salen con permisos de comerciante son trabajadores. Señaló que Israel extendió los permisos de tres a seis meses y redujo la edad mínima de 30 a 25.

“Esto es bueno para Gaza, pero tiene un efecto muy limitado”, enfatizó. “Necesitamos que 15,000 a 20,000 palestinos salgan a trabajar en Israel para sentir el efecto de esta relajación”.

El descenso de Gaza a la miseria se puede ver en la trayectoria de hombres como Fadi, otro trabajador que se negó a dar su apellido por temor a represalias.

Como propietario de una lujosa tienda de ropa para hombres en la ciudad de Gaza, tenía un permiso de comerciante durante años, que lo usaba para comprar ropa y zapatos a mayoristas israelíes. Pero como muchos otros, su negocio cayó en tiempos difíciles en los últimos años, particularmente después de que la Autoridad Palestina comenzó a recortar los salarios de decenas de miles de sus funcionarios en Gaza.

Fadi se vio obligado a cerrar su tienda y se quedó con una deuda de cientos de miles de dólares. Aunque tiene un certificado de contador, el mejor empleo que pudo encontrar en Gaza es de sólo 300 dólares al mes.

Con el permiso de comerciante, cruzó a Israel y comenzó a buscar trabajo. Durante varios días esperó en una glorieta en la ciudad costera de Ashkelon, donde se sabe que los contratistas reclutan a trabajadores. Finalmente lo recogieron y lo pusieron a trabajar en un sitio de construcción cargando escombros de concreto en contenedores para su extracción.

“El primer día, sufrí bajo el sol y quería volver a casa, pero luego pensé en mis compromisos en Gaza”, dijo.

Ahora gana 600 dólares por semana. Pasa la semana en Israel, duerme en un apartamento que comparte con otros trabajadores de Cisjordania y Gaza, y regresa a casa los fines de semana.

“Utilizo el dinero que gano en Israel para pagar mis deudas en Gaza y proporcionar una vida digna a mi familia”, dijo. “Cuando salde mis deudas, pensaré en dejar este arduo trabajo”.

Times Of Israel

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