En Ligiades, un pueblo de las montañas de Epiro, a 400 kilómetros de Atenas, Joachim Gauck, presidente de Alemania, pidió «perdón en nombre de Alemania» a las familias de las personas asesinadas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Gauck se disculpó, entre lagrimas, con las familias de las víctimas de una masacre cometida por los nazis, en la cual mataron a 80 personas (entre ellos decenas de niños) en respuesta a los ataques de resistentes griegos contra el ejército alemán.
«Con vergüenza y dolor, pido perdón en nombre de Alemania a las familias de las víctimas», fue una de las declaraciones del presidente alemán.
En el año 2000, Johannes Rau, ex presidente de Alemania, fue a Kalavrita, ciudad griega, en donde reconoció la culpabilidad de su país por la masacre que cometieron los nazis allí, aunque no pidió perdón como lo hizo Gauck en esta oportunidad.


