Mientras Hamas lo sigue bombardeando, mientras el «Mercosur» lo condena, mientras el brote antisemita se propaga a lo ancho y a lo largo en distintos países del mundo, Israel sigue trayendo soluciones a los problemas graves de enfermedades como no sucede en ningún lugar del planeta.
El virus del Ébola causa en el ser humano la enfermedad homónima (antes conocida como fiebre hemorrágica del Ébola). Los brotes de enfermedad por el virus del Ébola (EVE) tienen una tasa de letalidad que puede llegar al 90%.
El 31 de marzo, Médicos Sin Fronteras, que intervino en varios brotes de Ébola, dijo que el actual «no tiene precedente» y advirtió que la enfermedad se había manifestado en tantos lugares distintos que sería enormemente difícil combatirla.
Ahora, el brote está fuera de control y sigue empeorando. No sólo es el más grande que se haya producido, sino que va camino a superar la suma de los 24 brotes de Ébola anteriores que se conocen. Los epidemiólogos predicen que llevará meses contenerlo, tal vez muchos meses, y una vocera de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que para combatirlo hacen falta miles de trabajadores de la salud más.
A diferencia de muchas personas, el Dr. Leslie Lobel no se ha sorprendido al oír hablar de la actual epidemia de Ébola en África Occidental, el más grande jamás registrado desde que el virus descubrimiento en 1976 en la República Democrática del Congo (entonces Zaire). A la Universidad Ben-Gurion del Negev virólogo y un líder en la búsqueda de una cura para esta devastadora enfermedad, Lobel habían estado prediciendo un brote tales.
Mientras la epidemia más severa registrada del Ébola se disemina a través de África Central, infectando y matando a cientos de ciudadanos y trabajadores de la salud extranjeros, y elevando el espectro de brotes en todo el mundo, un equipo de investigación israelí se encuentra trabajando, con sobrevivientes, para desarrollar anticuerpos contra este virus letal.
El Dr. Leslie Lobel comenta que tanto él como su colega la investigadora, Dra. Victoria Yavelsky, pasaron muchos años estudiando la inmunidad nativa del Ébola y otro virus igualmente letal del África Ecuatorial, Marburg, en el Centro de Enfermedades Emergentes, Enfermedades Tropicales y SIDA, de la Universidad del Negev de Ben Gurion.
“En la actualidad, rastreamos a todos los sobrevivientes del virus del Ébola y Marburg en Uganda, estudiamos sus respuestas inmunes a estos virus, e identificamos a sobrevivientes con una fuerte respuesta inmune”, comenta. “Tomamos muestras de sangre y aislamos anticuerpos monoclonales que neutralizan el virus en nuestro laboratorio, aquí en Ben Gurion”.
El enfoque terapéutico de Yavelsky y Lobel demostró ser un exitoso tratamiento potencial, por parte de sus colegas en el ejército norteamericano, y en varios laboratorios. Ese enfoque es considerado como uno de los más promisorios para prevenir el Ebola y Marburg, y podría estar disponible dentro de los próximos cinco años.
Lobel comentó que el trabajo realizado en la Universidad Ben Gurion resulta esencial, ya que existen muy pocos estudios con sobrevivientes del Ebola, y no existe, hasta el momento, ningún tratamiento efectivo.
“Nos encontramos bastante avanzados en términos del estudio de la respuesta inmune en sobrevivientes en África Central, a fin de desarrollar un enfoque profiláctico y terapéutico”.
La compañía israelí Vecoy Nanomedicines está desarrollando una plataforma tecnológica biomédica que engaña al virus y lo lleva al “suicidio”, una táctica que podría neutralizar las amenazas virales como el Ebola, Hepatitis y HIV. Sin embargo, el Dr. Eitan Eliram, de Vecoy, comenta que la empresa no cuenta con suficiente financiamiento para seguir avanzando. Otras vacunas experimentales y enfoques terapéuticos hacia el Ebola y Marburg – mayormente en los Estados Unidos y Canadá – se encuentran en diversos estadíos de desarrollo.



