¿Qué hace la Autoridad Palestina con las donaciones?

Una investigación de la Kneset, sobre el comportamiento financiero de la Autoridad Palestina, advierte sobre el peligro para su estabilidad económica, como consecuencia del importante incremento de sus deudas con los bancos locales.

La deuda de la Autoridad trepó de 500 mil millones de dólares (2008), a 1,4 mil millones de dólares (2012). El aumento en los préstamos que tomó la Autoridad, están destinados a disminuir su dependencia de los bancos externos ya que, sin ellos, su economía colapsa.

De los datos exhibidos del estudio realizado por el Centro de Información e Investigación de la Comisión de Fondos, surge que los préstamos obtenidos, en especial por parte de estados árabes y Europa, se resumirían, este año, en 6 mil millones de shekalim; que financiarían cerca de la mitad del presupuesto de gastos de la Autoridad (42,1%), que alcanza los 14 mil millones de shekalim frente al pronóstico de ingresos, calculado en 9,3 mil millones de shekalim.

El estudio destaca que, en la Autoridad, sobrevuela una “Alta sensibilidad por su situación fiscal”, como consecuencia de su dependencia absoluta a la generosidad de las donaciones. Por ese motivo, aumentó el ritmo de préstamos de los bancos locales, hace dos años, cuando las donaciones cayeron de los pronósticos después que, el pedido de préstamos al Fondo Monetario Internacional, fuera rechazado debido a que el Fondo ayuda monetariamente solo a los estados miembros.

El editor del estudio, el economista Viktor Patel, dijo que el peligro para la estabilidad financiera de la Autoridad, debido al aumento de deudas con los bancos locales, no amenaza a los propios bancos. El crédito a la Autoridad representa solo el 14% de los bienes del sistema bancario local pero, en particular, funciona bajo una estrecha regulación de las instituciones de la Autoridad y goza de los réditos, de alto margen, gracias a la falta de competencia.
52,5% de los gastos –sueldos para los trabajadores de la Autoridad.

El gran déficit (5 mil millones de shekalim, un tercio del presupuesto) surge en particular de los gastos de sueldos para trabajadores de la Autoridad, alcanzando este año 7,26 mil millones de shekalim, mientras el sector público, en su totalidad, es menos de un cuarto (23%) del total de empleados. Esas mediciones ya sorprendieron a los estados donantes de la Unión Europea.

Los estados de la Unión Europea donaron a la Autoridad, desde el día de su creación, una suma enorma: 8,5 mil millones de euros. ¿Qué hizo con ello la Autoridad? Ya desaparecieron. Pero la investigación revela una gota de la posible respuesta. Cita un informe de la comisión de revisión de la Unión advirtiendo, este año, que la Autoridad “No hizo un uso adecuado de los dineros de ayuda para la promoción de reformas, en particular en el servicio público”.
El informe destaca que “Parte importante de los trabajadores del sector público de la Autoridad, reciben un sueldo sin, de hecho, trabajar”. Pero la conclusión es, por algún motivo, “Continuar pagando a los trabajadores sus sueldos para evitar el daño a la estabilidad”, mientras la idea de la revisión amenaza al dinero de ayuda por “temor a la corrupción y/o uso inadecuado del dinero para otros fines”.

La investigación no baja a los destalles de las fuentes de ingreso de la Autoridad. El comercio exterior se resume en las relaciones de la Autoridad con Israel. “dando cuenta de la dependencia de la Autoridad hacia la economía de Israel, con la exportación de mercaderías y servicios y en la importación de parte de las mercaderías. La cercanía de los mercados y la unificación de los impuestos facilitan el comercio porque los costos, el traslado y las cargas son menores frente al comercio con otros países”.

La base de las relaciones comerciales son protocolos firmados como parte de los Acuerdos de Oslo. Los datos del Banco de Israel sobre los montos del comercio, citados en el estudio, fueron publicados hace dos meses, con respecto al período de hace dos años. Las ventas de Israel a la Autoridad se registraron en 16.4 mil millones de shekalim, frente a la adquisición israelí a la Autoridad, que se resumió en 3 mil millones de shekalim. La brecha fue balanceada parcialmente por los servicios de trabajadores que llegaron de la Autoridad.

Según los acuerdos comerciales y la unificación de impuestos, Israel cobra impuestos para la Autoridad por productos que pasan por Israel con destino a la Autoridad. Pero, mientras el dinero de los impuestos no sea transferido a la Autoridad, balancean las deudas de la Autoridad por el uso de los servicios israelíes en especial (electricidad, agua, hospitales, desagües). Si queda una diferencia en la cuenta anual, pasa al presupuesto de la Autoridad. En la práctica, surge de ese acuerdo una deuda con Israel de 2 mil millones de shekalim.

La mayor parte de la deuda – para la empresa de electricidad

La mayor parte de la deuda, 1,6 mil millones de shekalim, corresponde a la empresa de electricidad. Comenzó con un balanceo parcial de las deudas por electricidad en la cuenta mensual de la Autoridad. A la brecha creada se le sumó el problema de los adelantos a cuenta de la restitución de impuestos que Israel transfirió a la Autoridad en 2012. Ese fue un gesto para cubrir el “agujero” que quedó en su presupuesto debido a la caída, inesperada, de los montos de préstamos de los países donantes.

La Autoridad aún le debe a Israel una parte de los adelantos. Junto a la brecha acumulada, como consecuencia del parcial desbalanceo, la deuda trepó a un monto monstruoso. Un consumidor local, ya hace tiempo, estaría entre rejas. Pero la Autoridad tiene un trato especial. El gobierno no autorizó su desconexión ni aumentar los desbalances. La empresa estatal de electricidad paga el precio. Sus protestas, en las comisiones de la Kneset, no ayudaron. Ahora espera una sentencia de la Fiscalía.

El Diputado Nissan Slominsky, solicitó el estudio a los fines del debate que tendrá lugar el mes próximo sobre el boicot decretado por la Autoridad, a los productos y fábricas israelíes. ¿Cómo se vincula a la investigación? “A través del descuento del 10% en las cuentas de electricidad que Abu Mazen garantiza, a cada comerciante palestino que goza de la electricidad, para subsidiar su participación en el boicot.
“El estudio muestra que, la Autoridad, festeja a cuenta del contribuyente israelí, con el dinero que le debe por los servicios que compró a Israel. El estudio también encontró que muchos asalariados de la Autoridad no son trabajadores. Quizás ese sea el origen de los sueldos que Abu Mazen paga a las familias de los terroristas presos en Israel. Se trata de un fenómeno rayano con la hipocresía y el absurdo, al que la comisión debe ponerle término”.

Fuente: Ynet / Cidipal​ / PorIsrael.org

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