La Unión Europea condenó hoy la confiscación de 400 hectáreas por parte de Israel alegando que es un momento delicado tras el reciente cese del fuego decretado en Gaza, y además pidió que el gobierno israelí de marcha atrás con su decisión.
«Condenamos la nueva apropiación de tierras de Cisjordania, en relación con los planes para una mayor expansión de los asentamientos anunciada por el gobierno israelí el domingo», recalcó el portavoz del jefe d la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, y además agregó: «Los asentamientos son ilegales según el derecho internacional, constituyen un obstáculo para la paz y amenazan con hacer que la solución de dos Estados sea imposible».


