En la estación de metro de Gesundbrunnen, en el norte de Berlín, explora la idelogía y las consecuencias de la «Germania», la ciudad que quería reconstruir Adolf Hitler que sea base del Tercer Reich.
Los planes utópicos de Hitler para reconstruir Berlín a escala monumental nunca se materializaron, pero entre los preparativos que sí se llevaron a cabo hubo demoliciones y la utilización de esclavos judíos, según muestra la exposición. Albert Speer, que fue encarcelado por su papel en el Tercer Reich hasta 1966, trabajo estrechamente con altos cargos nazis y contribuyó directamente al terror en los campos de concentración.
Speer fue quien ordenó el desalojo de las zonas demolidas para que los trabajos de construcción se llevarán rápidamente a cabo una vez que Alemania ganará la guerra.
(Fuente: Lanacion.com.ar)



