Llamamiento del Centro Wiesenthal a Cancilleres de los 47 Estados-Miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU:


«Remuevan a William Schabas de la investigación acerca del conflicto en Gaza debido a su parcialidad»‏

En una carta dirigida a los Cancilleres de los 47 Estados-Miembro del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (UNHRC por sus siglas en inglés), el Director de Relaciones Internacionales del Centro Simon Wiesenthal, Dr. Shimon Samuels, formuló un llamamiento para que “remuevan a William Schabas de la Comisión Investigadora sobre las violaciones israelíes al derecho internacional humanitario durante el conflicto de Gaza en 2014, establecida por el Consejo, en virtud de su declarada parcialidad”.

La carta también subrayó que los términos de referencia de la investigación “hacen foco de manera exclusiva sobre Israel y excluyen las violaciones a los derechos humanos y los crímenes de guerra perpetrados por Hamas”.

Samuels señaló que “la Comisión de Derechos Humanos de la ONU (predecesora del actual Consejo) adoptó de manera unánime la Resolución 2003/43, conocida también como “Prinicipios de Bangalore acerca de la Conducta Judicial” (publicada por primera vez por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito: https://www.unodc.org/documents/corruption/publications_unodc_commentary-e.pdf). Las páginas 58 a 77 de este documento de 176 páginas resumen las obligaciones en relación con la ‘imparcialidad’ y con el cumplimiento de los deberes judiciales exentos de favoritismo, tendencia o prejuicio (ver artículos 2.1, 2.2, 2.4 y 2.5)”.

Este documento toma como referencias, entre sus fuentes:

El art. 6.1 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales (1950)

El art. 8.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos – Pacto de San José de Costa Rica- (1969)

El art. 7.1 de la Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos (1981)

Su lenguaje refleja también el art. 5 del “Estatuto Universal del Juez”, respaldado por todos los grupos regionales de la Unión Internacional de Magistrados y por las Naciones Unidas (http://www.iaj-uim.org/es/carta-universal-de-los-jueces/).

“De hecho, los actuales 47 Estados-Miembro del UNHRC han aceptado compromisos de por lo menos uno de los instrumentos citados más arriba y los ‘Principios de Bangalore’, obligándose por lo expuesto a retirar su apoyo a Schabas en vistas de sus declaraciones y apariciones públicas, algunas de las cuales citamos a continuación”, argumentó Samuels.

Algunos ejemplos de expresiones públicas de Schabas que ponen bajo cuestionamiento su imparcialidad:

En abril de 2007, Schabas se dirigió al Luis Moreno Ocampo, Fiscal de la Corte Penal Internacional, acusando a oficiales militares canadienses de haber cometido crímenes de guerra por la transferencia de prisioneros del Talibán de manos canadienses a afganas. La designación por parte de Schabas de su propio gobierno como criminal de guerra, en lugar del Talibán, colisionó con la posición oficial establecida por Naciones Unidas a través de su Unidad de Monitoreo del terrorismo de Al Qaeda y el Talibán. Esto demuestra, también, un sesgo en su utilización política del lenguaje legal (http://thetyee.ca/Views/2007/04//27/WarCrime).

Esa posición se ve reforzada por su declaración a favor de la politización de la justicia: “No tengo problema con la justicia parcial porque hay una dimensión política en este tipo de justicia. Y es inevitable que hagamos una decisión política al decidir a quién procesar” (http://www.intellectum.org/articles/issues/intellectum7/en/Int%27l%20Protection%20of%20Human%20Rights%20and%20Politics_English%20co-edited%20WS%20&%20VT3.pdf#sthash.R1R6IAvP.dpuf)

En el mismo link, Schabas cuestionó: “¿Por qué procedemos contra el Presidente de Sudan debido a Darfur y no contra el Presidente de Israel [Shimon Peres] debido a Gaza? – Debido a cuestiones políticas”.

Durante la sesión del Tribunal Russell sobre Palestina de octubre de 2012 en New York, Schabas sostuvo: “estoy convencido que el derecho internacional puede ser utilizado para demostrar y subrayar las violaciones cometidas por el Estado de Israel y por algunos individuos que han perpetrado crímenes contra el pueblo palestino”, agregando que “mi favorito para llevar ante el banquillo de la Corte Penal Internacional sería Netanyahu” (https://www.youtube.com/watch?v=Vm_WhxIGytk).

Desde su designación para encabezar la investigación, Schabas no eludió demostrar su solidaridad con encuentros anti-israelíes, tal como lo hiciera con su participación en la reunión del 24-25 de abril de 2014 del Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino de la ONU en Ginebra. Estos encuentros han estado, a menudo, al servicio de la promoción de la campaña BDS (Boicot – Desinversión – Sanciones) contra Israel. Allí, habló sobre “El involucramiento de la Corte Internacional de Justicia: el muro, asentamientos, etc.” (http://www.un.org/depts/dpa/qpal/docs/2014Geneva/FINAL%20Prog%20Geneva%20E.pdf).

Estas posiciones sesgadas fueron debatidas con Schabas en una entrevista con el Canal 2 de televisión israelí, el 12 de agosto de 2014 (https://www.youtube.com/watch?v=-KqlfBvuhLg).

Un episodio demuestra la hipocresía en relación con la actitud de Schabas en relación con la imparcialidad. En el año 1974, siendo un estudiante de doctorado en Toronto, fue suspendido por “violar los derechos humanos y las libertades” de un profesor visitante de Harvard, a quién físicamente intentó impedir hacer uso de la palabra en el predio universitario. Schabas reclamó que se removiera al tribunal actuante bajo el argumento del sesgo (Re Schabas et al – OxCheps).

Las investigaciones de Naciones Unidas se vanaglorian de ser imparciales. Sin embargo, el UNHRC se orienta de manera exclusiva contra Israel al excluir a Hamas de sus términos de referencia.

Hamas es una organización designada terrorista por los 28 Estados-miembros de la Unión Europea, Arabia Saudita, Australia, Canadá, Egipto, Estados Unidos, Japón, Jordania y Nueva Zelandia. Pese a ello, Schabas se ha negado a reconocerla como tal, y desde su designación se ha referido a Hamas como “un partido político” (ver cómo el investigador designado por el UNHRC se mantiene en silencio en relación a la referencia a Hamas como ‘grupo terrorista’: http://www.jpost.com/Israel-News/Politics-And-Diplomacy/Head-of-UNHRCs-Gaza-probe-disputes-claims-hes-anti-Israeli-370850).

En relación con el conflicto de 2014, Schabas comentó: “es probable que Hamas no se haya comportado de manera correcta… pero eso no incide de manera significativa en la conclusión de que Israel violó el derecho internacional” (https://www.youtube.com/watch?v=7wM_SBlo6JM).

El Centro destacó que un abordaje imparcial implicaría tomar en cuenta los siguientes elementos:

La Carta Orgánica de Hamas del año 1988, que define su objetivo sin ambigüedades: el asesinato de judíos en todo el mundo y la destrucción del Estado de Israel a través de la violencia.

Hamas ha rechazado las tres condiciones del Cuarteto (Estados Unidos, la Unión Europea, la Federación Rusa y las Naciones Unidas): el reconocimiento de la existencia del Estado de Israel, la renuncia a la violencia y la aceptación de todos los acuerdos precedentes entre Israel y la Autoridad Palestina.

Hamas amenaza no sólo a los judíos, sino también a disidentes palestinos, a cristianos, a mujeres, a homosexuales y otras víctimas colaterales que se encuentren en su camino.

La política de utilización de escudos humanos por parte de Hamas fue responsable por la mayoría de las víctimas civiles.

La distorsión de la cifra de víctimas civiles por parte de Hamas al incluir entre ellas a combatientes armados.

Los disparos efectuados por Hamas desde hoteles, hospitales, mezquitas escuelas y edificios residenciales de Gaza, tornándolos así zonas de batalla.

El abuso de Hamas contra las escuelas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) al utilizarlas como escondite para cohetes y lanzadores.

Los túneles excavados por Hamas para ingresar en territorio israelí y masacrar a civiles de poblaciones fronterizas.

Las ejecuciones públicas llevadas a cabo por Hamas contra palestinos disidentes acusados de ser “colaboradores de Israel”.

Las acciones intimidatorias de Hamas contra los corresponsales de la prensa internacional en Gaza a fines de promover la publicación de versiones favorables a su posición oficial.

Las medidas israelíes – sin precedentes en tiempos de guerra – de hacer lo posible para limitar las víctimas civiles a través de avisos telefónicos, panfletos y anuncios en las azoteas para que los residentes abandonaran las edificaciones que constituyeran un blanco legítimo. Tales anuncios fueron contrarrestados por Hamas al impedir la evacuación de los civiles.

La continuación de la ayuda humanitaria por parte de Israel –sin precedentes en situación de hallarse bajo fuego-, consistente en el envío de medicinas, comida y otros elementos vitales a través de pasos fronterizos hacia Gaza, así como también, cuando fuera posible, suministro de gas y electricidad. Aún estos envíos fueron discontinuados por acción de los ataques de Hamas.

La falacia de la “desproporcionalidad”, que es escandalosa en tanto implicaría que no hubo suficientes víctimas judías asesinadas como para justificar su derecho a la auto-defensa frente a intensos ataques con cohetes, un derecho garantizado por la Carta de las Naciones Unidas.

En virtud de estos antecedentes, el Centro convocó a los Cancilleres a “respetar la imparcialidad y por lo tanto remover a William Schabas de la Comisión Investigadora y a que se incluya a Hamas en los términos de referencia. Contamos con Ud. para contribuir a redimir el concepto de ‘derechos humanos’”.

“Una investigación encabezada por Schabas es una farsa en la que el guión y el verdicto del juicio ya se encuentran establecidos. Limitar el mandato y concentrarse de manera exclusiva en Israel saboteará los esfuerzos futuros para la resolución de conflictos”, concluyó Samuels.

Sergio Widder (Director para América Latina del Centro), quien acompañó el reclamo ante los Cancilleres de la región, agregó que “Latinoamérica, como región que ha sido agredida por el terrorismo internacional patrocinado por los mismos que hoy dan su apoyo a Hamas– cuando fueron atacadas con sendos coches bomba la Embajada de Israel en Buenos Aires, en 1992, y la sede de la AMIA, en 1994 en la misma ciudad – debe contribuir a garantizar que los ciudadanos de una democracia tengan derecho a defenderse del terror y que los terroristas no permanezcan a salvo de la justicia”.

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