Abu Ubaidah, el niño que era utilizado por el fundamentalismo islámico como propaganda a través de las redes sociales, murió en combate en Siria.
El chico estaba peleando junto a su padre, un terrorista islámico que lo llevó a unirse y ser una de las «caras» del Estado Islámico.
La noticia se confirmó por los mensajes de otros miembros de la organización terrorista quienes expresaron sus mensajes con referencias a la muerte de Udaidah a través de la red social Twitter.
Cabe destacar que el Estado Islámico busca permanentemente la inclusión de niños en sus filas, no solo para el combate, sino también para perpetrar ataques suicidas. Además, utilizan a los jóvenes como imágenes para poder atraer más fundamentalistas y seguidores a sus filas.


