Dieron por muerto al criminal de guerra nazi más buscado

En 2002, el Centro Simon Wiesenthal lanzó la «Operación última oportunidad». En 2013, reforzó la iniciativa con «Tarde, pero no demasiado tarde. Operación última oportunidad II». Se trató de dos campañas destinadas a localizar y llevar ante la Justicia a aquellos criminales de guerra nazis que aún no fueron procesados o recibieron condenas en ausencia.

Seguramente el criminal más notorio de las listas dadas a conocer en ambas campañas era Aloïs Brunner –nacido en 1912–, estrecho colaborador de Adolf Eichmann, uno de los máximos responsables de la deportación y exterminio de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Eichmann fue capturado en la Argentina en 1960 y juzgado y ejecutado en Israel dos años después. Brunner tuvo mejor suerte, logró escabullirse de la Justicia y habría muerto en libertad en Siria.

«Estoy casi seguro que Aloïs Brunner no está vivo y que murió hace cuatro años en Siria, donde se había refugiado», le dijo Efraim Zuroff, director en Jerusalén del centro Simon Wiesenthal, a la agencia AFP. La información sobre la muerte de Brunner fue suministrada por un antiguo agente de los servicios de información alemanes, explicó Zuroff.

Luego de recibir este dato, el Centro Wiesenthal decidió retirar el nombre de Brunner de la lista de criminales nazis y de sus colaboradores que siguen siendo buscados. Zuroff recordó que el adjunto de Eichmann «era un fanático antisemita, un sádico, que se implicó totalmente en las masacres de masa de judíos europeos».

Brunner fue el responsable de la deportación de más de 128 mil judíos a los campos de exterminio y escapó a varios intentos de asesinato con cartas bomba, atribuidas al Mosad, los servicios secretos israelíes. En Francia, Brunner fue a partir de julio de 1943 el jefe del campo de Drancy, cerca de París, y responsable de la deportación a Auschwitz de cerca de 24 mil judíos franceses o residentes en Francia. Esto le valió una condena a muerte en ausencia en París en 1954.

También estuvo directamente implicado en la deportación de 47 mil judíos austriacos, de 44 mil griegos y de 14 mil eslovacos.

Según datos del centro Wiesenthal, después de la guerra Brunner se refugió en Damasco con el nombre de «Georg Fischer». Alemania y otros países pidieron sin éxito su extradición. Tras el probable fallecimiento de Brunner, el siguiente nombre que aparece entre los criminales de guerra nazis es el de Gerhard Sommer.

Se trata de un ex subteniente de la 16a división SS Reichsführer, condenado en ausencia en junio de 2005 a cadena perpetua por la muerte de 560 civiles italianos en la Toscana, Italia.

Fuente: Infobae

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