Claudia Sobral,codirectora de Fantasmas del Pasado: «Hay un punto en común entre mi historia y la del filme, el silencio y la negación» (VIDEO)

La codirectora del mediometraje, «Fantasmas del Pasado», Claudia Ehrlich Sobral dialogó en exclusiva con la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS acerca de la presentación que se realizó la semana pasada del filme en la 2º edición de otoño del Festival Internacional de Cine Judío en los cines Hoyts del Abasto. La ideóloga de la película contó cómo surgió la idea de hacerla, qué la motivó y qué aprendió al realizar su primer documental con la temática de la Shoá. La película cuenta la historia de tres familiares de descendientes de jerarcas nazis y cuenta también cómo esa historia repercutió en su presente. El Festival decidió cambiarle el nombre, pero el título original es «The Ghost Of The Third Reich».

– ¿Cómo surgió la idea de realizar este filme?


– La idea de hacer «Fantasmas del Pasado» nació después de que visite Berlìn en 2006 durante la Copa del Mundo. Yo viaje junto a mi marido para ver el partido entre Brasil y Croacia. La idea primordial del viaje era hacer turismo, divertirme y ver el encuentro. Yo había oído mucho que la vida artística en la capital alemana era muy interesante. Cuando llegué a Berlín me pasó que la historia, la gente y la lengua me golpearon fuertemente. Era algo que yo no esperaba. Tendría que haber estado por cinco días, pero me termine quedando dos días porque me sentía muy sofocada no conseguía pensar otra cosa que no fuera la Shoá. Mis abuelos estuvieron en un campo de trabajo en Rusia durante la Segunda Guerra Mundial y dos de los familiares de mis abuelos murieron en el Gueto de Varsovia. Cuando yo regresé a Roma comencé a pensar cómo es la experiencia de la tercera generación de los perpetradores, cómo lidian con este legado de familia y qué decisiones tomaron a raíz de su historia. Tenía tantas preguntas que decidí que la mejor forma de resolverlas era hablar con estas personas. Lo interesante es que yo no crecí en una casa en la que se hablaba del Holocausto, y sabía muy poco de la historia de mis abuelos.

– ¿Te sirvió hacer este filme para profundizar en tu historia personal?


– Sí me sirvió muchísimo. Para hacer las entrevistas que se ven en el mediometraje fui a Auschwitz. Las tres personas que entreviste: Ursula Boger, nieta del oficial del campo de concentración de Auschwitz, Friederich Wilhem Boger; Bernd Wollschlaeger, hijo de Artur Wollschlaeger oficial nazi y Betina Goering, sobrina-nieta de Hermann Göring. Yo en el momento de producción del documental estaba viviendo en Roma y la producción del filme tenía bajo presupuesto así que no podía ir ir venir. Por eso, Bernd me había dicho que iba a viajar a Polonia para hacer «Marcha por la Vida» junto a su hija y me pareció muy interesante entrevistarlo en ese momento. Entonces este proyecto me ha llevado al pasado que está íntimamente ligado con mi familia. Para mí era muy importante hacer que está conexión con el otro para crear el entendimiento de la experiencia, tanto ellos y mi historia. Además fue una experiencia maravillosa por qué mis tres hijas se interesaron en este proceso mucho más de la historia de la familia.

– ¿Por qué crees que tus abuelos nunca hablaron de lo que les sucedió durante la Segunda Guerra Mundial?


– No lo sé porque nunca conversamos mucho sobre este tema. Pero mi interpretación es que mis abuelos tenían tanto coraje de iniciar una vida de cero en Brasil que el mensaje era de no ser la víctima, pero somos personas de coraje. Yo recuerdo cuando una vez fuimos al teatro a ver una obra sobre el Holocausto que mi abuelo se largó llorar y estaba muy nervioso. No quería hablar. Mis abuelos hablaban de la historia de su familia, antes de la Shoá. Ahora no puedo preguntar más por que ya no están aquí. Pero recuerdo que siempre me contaban la historia de cómo se conocieron ellos dos. Las cosas negativas nunca las mencionaron. Entre mi historia y la de los entrevistados en el filme hay un punto en común, en ambos casos, el silencio y la negación están muy presentes.

– ¿Cómo fue el proceso de hacer estas tres entrevistas? ¿Qué te pasó cuando las hacías?


– Bernd Wollschlaeger ha escrito un libro que se llama «German Life» sobre su historia. Conversamos muchas veces por Skype por qué lo importante no es cómo encontré a estas personas, no están escondidas, lo más difícil del proceso de las entrevistas fue desarrollar una confianza para que ellos se puedan abrir. Bernd está acostumbrado a hablar de su historia, él es muy articulado, él quiere compartir su historia. La historia más interesante y difícil fue la de Ursula Boger por qué le costó mucho hablar a ella. En la película está muy claro y evidente. El silencio y el dolor de Ursula hablan más que las palabras. La intente entrevistar dos veces y cuando estaba todo listo para filmar, le preguntó su nombre, y en ese momento se saca el micrófono y me dice que la entreviste al día siguiente, pero sucedió lo mismo que la primera vez, se sacó el micrófono y no conseguía hablar. Dos meses después me llamó por teléfono y me dijo que quería hacer la entrevista que iba a venir a Roma. Eso significaba que ella quería hablar y contar su historia. Para mí fue muy complicado lidiar con su dolor, entonces le conté mi historia y eso la aflojó para que la cuente. Además para Ursula es muy difícil contar su historia porque su familia no está de acuerdo en hablar del tema. La historia de su familia está prohibida.

Siempre que tuve la oportunidad de hablar con un sobreviviente del Holocausto en Argentina me remarcaron que ellos tenían una misión ¿Crees que los descendientes de los familiares de los jerarcas nazis también la tienen?


– De estos tres casos, sí, no podemos hacer una generalización. Ellos tienen la misión de contar su historia para que no se vuelva a repetir en el futuro.

– ¿Qué te sucedió cuando te enteraste que el canal National Geographic quería comprar los derechos del documental?


– Es increíble que en el primer documental que realizó, National Geographic haya comprado los derechos para transmitirlo en la televisión. Pero mi mayor gratificación es que profesores pasan este documental en las aulas con un propósito educativo de hacer preguntas importantes. Hoy los jóvenes deben interesarse por lo que pasó, ya que la historia del otro es también importante para entender nuestras propias historias. Mi esperanza es que con la salida de este documental las personas se interesen y tengan una apertura para entender lo que sucedió.

– En los últimos tiempos el antisemitismo en Europa recrudeció de una forma muy grande ¿Sentiste situaciones antisemitas en Alemania?


– Cuando estuve en Alemania me comentaron que en una ciudad alemana una persona había dibujado una esvástica en la pared y la policía inmediatamente viene y lo tapa. Prestan mucha atención y tienen un compromiso contra el antisemitismo a diferencia de Francia e Italia que no ocurre lo mismo. En esos pocos días que estuve en Alemania no palpe un antisemitismo profundo.

– ¿Cómo surgió la idea del título?


– Betina Göring durante la entrevista menciona: «Hay muchos fantasmas a nuestro alrededor», y aparte había pensado en mi experiencia en Berlín. Durante la filmación surgió el título de la película, el pasado está muy presente.

– Siendo tu primer filme ¿Qué aprendiste?


– Aprendí a escuchar la importancia de la historia humana y personal. Escuchando las historias aprendí a comprender un contexto mucho más amplio de la Segunda Guerra Mundial.

A continuación te dejamos el mediometraje que fue presentado en la 2º Edición del Festival Internacional de Cine Judío:

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