Kurdos logran bloquear un paso fronterizo entre Siria y Turquía vital para el ISIS

Las fuerzas kurdas en Siria tomaron, este lunes, el puesto fronterizo de Tall Abyad, punto de tránsito entre Siria y Turquía vital para los yihadistas del grupo Estado Islámico (ISIS), amenazando a su feudo de Raqqa. Se trata de un duro golpe a la organización extremista, que hacía pasar vía Tall Abyad armas y combatientes hacia los territorios que controla en Siria.

Este lunes por la tarde, las fuerzas kurdas controlaban «casi la totalidad de la ciudad» de Tall Abyad, donde apenas algunos combatientes del ISIS mantenían «pequeñas bolsas de resistencia», según el Observatorio Sirio de Derechos Humanoa (OSDH).

Más temprano, combatientes de las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG) habían tomado la parte siria del puesto de frontera de Tall Abyad (Akçakale, del lado turco), constató en el lugar un fotógrafo de la AFP.

Las YPG, apoyadas por grupos rebeldes y ataques aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos, habían logrado cortar la carretera que une Abyad con Raqqa.

Ubicada a 86 km al sur de Tall Abyad, Raqqa es el principal bastión del ISIS en Siria, país devastado por un complejo conflicto en el que el régimen, rebeldes, kurdos y yihadistas intentan tomar partes del territorio.

Para el ISIS, Tall Abyad «es estratégico, puesto que es una ciudad fronteriza por la que pueden transitar equipamiento (militar), los efectivos entolados y otros» destinados a Raqqa, explica Charlie Winter, especialista en yihadismo de la Fundación Quilliam en Londres.

Según Mutlu Civiroglu, experto en asuntos kurdos, Tall Abyad representaba «una plataforma financiera y política», un paso vital para el Estado Islámico. «Una vez perdido, será muy difícil para los yihadistas hacer pasar a sus combatientes y vender el petróleo y otras mercancías que trafica», detalla el experto. Además, subraya, Tall Abyad se encuentra entre «los dos cantones kurdos de Jaziré y Kobane», que ya no se encuentran aislados.

La batalla de Tall Abyad provocó un nuevo drama humanitario, con la huida de al menos 16.000 personas hacia la vecina Turquía.

Tras haberles prohibido durante varios días la entrada a su territorio, Turquía volvió a abrir su frontera el domingo por la noche y de nuevo este lunes a mitad de la jornada, para permitir el paso a varios centenares de refugiados que esperaban bajo un sol abrasador.

Este éxodo dio lugar a escenas caóticas con padres aterrorizados intentando, con sus hijos en brazos, forzar las barreras que separan Siria de Turquía, según un fotógrafo de la AFP.

Fuente: AFP / Foto: AFP

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