La comunidad judía de Madrid se solidariza con los cristianos perseguidos

En el marco del 50 aniversario de la Declaración Nostra Aetate, que supuso un giro crucial en la relación entre la Iglesia católica y las demás confesiones, la Comunidad Judía de Madrid ha organizado un encuentro para denunciar la persecución que sufren a diario los cristianos en Oriente Medio y en países africanos.

El presidente de la Comunidad Judía de Madrid, David Hatchwell, ha mostrado su orgullo por albergar este encuentro de apoyo a la comunidad cristiana perseguida.

El acto ha contado con los testimonios de dos personas cristianas que han vivido en primera persona la discriminación y la persecución. El padre ortodoxo griego israelí Gabriel Nadaf ha pedido acción inmediata para terminar con el genocidio de los cristianos en Oriente Medio y ha asegurado que, “en un momento en el que el mundo nos da la espalda, el estado de Israel es el único lugar seguro para los cristianos. Nuestro destino, judíos y cristianos es común”.

Por su parte el profesor Raad Salam Naaman, cristiano católico caldeo iraquí ha repasado su experiencia jalonada de discriminaciones constantes dentro de su país por pertenecer a la minoría cristiana. Ha denunciado que “los musulmanes tiene todos los derechos en Occidente pero nosotros, en nuestro propio país, no podemos profesar libremente nuestra religión”. En 1995 consiguió la nacionalidad española y se manifiesta orgulloso de ser español.

El acto de solidaridad con los cristianos perseguidos ha concluido con la lectura del manifiesto elaborado por la Comunidad Judía de Madrid, en el que, entre otras cosas, asegura:

“Exigimos a las más altas instancias políticas de nuestro país y de la Unión Europea que proclamen su absoluto rechazo a la tortura, los malos tratos, las violaciones sistemáticas de mujeres y menores de edad y su entrega en esclavitud”.

“Denunciamos la hipocresía de muchos gobiernos democráticos, que por intereses egoístas, pactan con aquellos gobiernos autoritarios para obtener ventajas económicas y geopolíticas ignorando el crimen organizado, el tráfico de seres humanos, la persecución y la muerte de inocentes.

La Comunidad Judía de Madrid no se mantendrá en silencio”.