Rusia se alía con los terroristas talibanes: «Sus intereses coinciden con los nuestros»

En su objetivo de luchar contra el Estado Islámico, el presidente ruso Vladimir Putin decidió aliarse con otros terroristas y antiguos adversarios de la Unión Soviética: los talibanes de Afganistán, una facción político-militar fundamentalista islámica.

Rusia y los talibanes afganos comparten el objetivo de hacer frente al Estado Islámico (ISIS) e intercambian información para ese fin, aseguró este miércoles el representante especial de la presidencia rusa para Afganistán, Zamir Kabúlov.

«Los intereses de los talibanes coinciden objetivamente con los nuestros. Ya había dicho que tenemos canales para compartir información», respondió Kabúlov a la pregunta sobre si es posible cooperar con los fundamentalistas religiosos afganos para luchar contra los yihadistas del ISIS.

Los talibanes, agregó, «presienten que el ISIS, al igual que en su día Al Qaeda, trata de aprovecharse de ellos para sus objetivos trasnacionales, como el califato y la yihad global».

«Se han dado cuenta y por eso ya golpean con bastante fuerza al ISIS. Tanto los talibanes afganos como los paquistaníes han declarado que no reconocen a Al Baghdadi como el califa, ni tampoco reconocen al Estado Islámico. Esto es muy importante», recalcó Kabúlov.

Recordó que Rusia apuesta por una solución política y negociada al conflicto interno afgano, que enfrenta a los talibanes con el Gobierno moderado prooccidental, apoyado por las fuerzas de paz internacionales.

«Nosotros quisiéramos que el Gobierno de Afganistán negocie sin derramamiento de sangre con sus oponentes, incluso si están armados», subrayó el diplomático ruso.

El mullah Akhtar Mohammad Mansour sucedió en julio pasado al jefe histórico de los talibanes, el mullah Omar, tras el anuncio tardío de la muerte de éste.

Su rápido nombramiento generó críticas en varias facciones de la rebelión, en especial entre la familia del mullah Omar pero también entre algunos jefes militares de los talibanes.

Los talibanes fueron expulsados del poder a fines en Afganistán de 2001 tras una intervención militar liderada por los Estados Unidos, semanas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Desde entonces, estos insurgentes yihadistas llevan a cabo una tenaz rebelión contra el gobierno afgano y sus aliados de la OTAN.

Fuente: Infobae

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here