Netanyahu y Abbas se saludan por primera vez en seis años en Jerusalén en el funeral de Peres

El funeral por el expresidente, ex primer ministro y premio Nobel de la Paz Simón Peres, fallecido el pasado miércoles en Tel Aviv a los 93 años, ha congregado en Jerusalén a líderes y dignatarios de 70 países para rendirle homenaje póstumo. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, que se ha situado en primera fila de la ceremonia fúnebre, saludó a su llegada al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Ambos no se habían estrechado la mano en Jerusalén desde hace seis años.

En el funeral, que se ha oficiado en el cementerio nacional del monte Herlz de la Ciudad Santa, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha pronunciado una elegía fúnebre en la que afirmó: «La presencia de Abbas en este acto nos muestra que la tarea de la paz aún no ha concluido». El líder norteamericano dijo de Peres, que él comprendió que «el pueblo judío «no vino al mundo para dominar a otro pueblos». Obama se refirió con claridad al presidente palestino en su discurso, cuya asistencia fue ignorada por los demás oradores. «Incluso frente a los ataques terroristas, frente a los desacuerdos en la mesa de negociaciones, Peres insistió en que [los palestinos] eran seres humanos», concluyó.

Netanyahu ha elogiado la figura de Peres, y su papel en la historia del Estado judío. «Fue un gran hombre para Israel, y para todo el mundo. Todos estamos en duelo», dijo ante la familia y los dignatarios locales y nacionales. Además de Obama, asisten al sepelio el expresidente norteamericano Bill Clinton, bajo cuyo mandato se firmaron los Acuerdos de Oslo entre israelíes y palestinos, que le reportaron el premio Nobel de la Paz a Peres. El exmandatario demócrata acudió a la Knesset (Parlamento) en Jerusalén, donde el jueves quedó depositado el ataúd del expresidente israelí, lugar al que miles de ciudadanos acudieron a darle la última despedida.

Por parte de España, la delegación está encabezada por el rey Felipe VI, que fue recibido por el jefe de Estado de Israel, Reuven Rivlin, a cuya derecha ocupó un lugar especialmente destacado en el tribunal. El presidente francés, François Hollande, y la reina Beatriz de Holanda, figuraban entre los jefes de Estado y de Gobierno presentes en el sepelio.

El expresidente israelí será enterrado junto a la tumba del primer ministro Isaac Rabin, asesinado por un judío extremista en 1995. Peres y Rabin recibieron en 1994 el premio Nobel de la Paz Oslo junto con el líder histórico palestino Yasir Arafat. El expresidente norteamericano Bill Clinton ecovó la canción Imagine, de John Lenon, para referirse a la vocación de concordia de Peres, sobre todo en su etapa final como mandatario. El escritor israelí Amos Oz, premio Príncipe de Asturias, amigo personal del fallecido mandatario, recordó también su relación de largos años en su intervención, y defendió que la «casa común de esta tierra debe ser dividida», en referencia a la creación de un Estado palestino.

La muerte del expresidente Peres ha abierto en medios diplomáticos esperanzas de reactivación del proceso de paz en Oriente Próximo. El funeral de Estado se ha convertido en un cónclave internacional  La ceremonia fúnebre vuelve a poner el foco en un conflicto que parecía relegado en los últimos tiempos por otras crisis, como la guerra en Siria.

El Pais de España

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