El ex presidente de la DAIA Julio Schlosser declaró hoy como testigo ante la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura, donde se tramitan las denuncias presentadas por los legisladores del Cambiemos Elisa Carrió y Waldo Wolff contra el juez Daniel Rafecas por “mal desempeño de sus funciones”.
En diálogo con VIS A VIS CADENA JUDIA DE INFORMACION, Schlosser señaló que fue citado por dicha comisión para declarar sobre el contenido de la reunión convocada por Rafecas a la que asistió junto a Wolff –entonces vicepresidente de la DAIA- y Jorge Knoblovits, -ex Secretario General de la DAIA-.
Según Schlosser, “En 40 años de abogado nunca había sido citado por un juez para recibir explicaciones, ya que considero que los jueces hablan por sus fallos, pero más nos sorprendió cuando nos dijo que ya tenía desestimada una denuncia que, había trascendido, tenía más de 800 horas de escucha, con lo que le preguntamos como había desestimado de forma tan rápida y convincente esa denuncia».
Frente a los dichos de Rafecas sobre supuestos trastornos mentales de Nisman, Schlosser señaló que “Rafecas justificó esta afirmación fundamentalmente porque de acuerdo a su juicio la denuncia de Nisman no tenía sustento, y por la existencia de dos documentos contradictorios sobre la actuación del anterior de gobierno, que yo no vi. Pero yo conocí profundamente a Nisman en años de trabajo y jamás percibí que tuviese algún trastorno, era un fiscal muy entregado a la investigación y a la búsqueda de la verdad, posiblemente embalado con eso, pero que no exhibía tener problemas psicológicos”. En este sentido, aseveró que «no voy a admitir que Nisman se haya suicidado», y que “no le hace bien a la República que no se sepa cómo murió un fiscal”.
Consultado específicamente por su opinión sobre la denuncia de Nisman y la desestimación de Rafecas, señaló que no las había leído, ya que como dirigente comunitario creía que no debía insmicuirse como abogado, aunque afirmó que “siempre las denuncias deben ser investigadas”.

