Embajador israelí ante la UNESCO: “Esta noble organización fue establecida para preservar la historia, no para reescribirla»

Israel enfrenta una batalla cuesta arriba la semana próxima para revertir una votación asimétrica por parte del Comité del Patrimonio de la Humanidad, que es la junta ejecutiva de la UNESCO, la agencia cultural de las Naciones Unidas, que ignora los vínculos históricos a los sitios santos de Jerusalén.

La junta, de 58 miembros, votó por 24-6 para dar aprobación preliminar a un proyecto de resolución patrocinado por países árabes para preservar esos sitios y usar el nombre islámico de al-Haram al-Sharif o Santuario Noble, en referencia a lo que los judíos y cristianos llaman el Templo del Monte. Veintiséis miembros se abstuvieron.

“Le recordamos a Israel que son la potencia de ocupación allí y que como potencia de ocupación tiene la obligación de respetar y aún tienen más que obligaciones, están obliados por la ley internacional que les pidió primero, que no realicen ningún trabajo y segundo no cambiar los nombres en este sitio”, dijo Mounir Anastas, embajador palestino alterno ante la UNESCO.

El embajador israelí ante la UNESCO, Carmel Shama-Hacohen, dijo que su país no jugará lo que llamó un “feo juego”.

“Esta noble organización fue establecida para preservar la historia, no para reescribirla. Y los palestinos y los países árabes quieren reescribir la historia de Jerusalén. Y no necesitamos ninguna aprobación, no de los palestinos, con todo respeto, y ni aun de la junta ejecutiva. El vínculo histórico entre el pueblo judío y Jerusalén es tan fuerte que nadie en la Tierra puede romperlo”, dijo Shama-Hacohen.

El diario Jerusalem Post informa que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, planea cabildear ante líderes de las 21 naciones del Comité del Patrimonio de la Humanidad para que no apoyen la votación prevista para la semana próxima en París.

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