Según Jerusalem Post, la victoria del magnate norteamericano ha sido celebrada por grupos de extrema derecha europeos, como es el caso de Marine Le Pen, presidenta del partido de ultra derecha «Frente Nacional de Francia», quien escribió que el triunfo ajustado en las elecciones mostraban que el pueblo estadounidense es «libre».
Por su parte, Geert Wilders, un diputado holandés anti islamista, llamó a la victoria del triunfo como una «revolución» que deben repetir en su propia patria.
Asimismo, se opuso a responder el cuestionamiento retórico de si Israel tiene derecho a existir. Aunque, en 2009, uno de los co-fundadores de Human Rights Watch, Robert Bernstein, acusó a un grupo de ayudar «a esos que desean convertir a Israel en un Estado paria (cuando su conducta es considerada como fuera de las normas internacionales de comportamiento), mientras que es «brutal, cerrado y autocrático» como las sociedades del mundo árabe «son ignoradas».
Es una organización no gubernamental internacional fundada por Aryeh Neier, que lleva a cabo investigación y promoción de los derechos humanos. La sede de HRW está en Nueva York y cuenta con oficinas en Amsterdam, Beirut, Berlín, Bruselas, Chicago, Ginebra, Johannesburgo, Londres, Los Ángeles, Moscú, Nairobi, París, San Francisco, Sydney, Tokio, Toronto, Washington D.C. y Zurich.

