Nisman: las pericias informáticas (VIDEO)

El lunes por la noche se llenó de análisis y opiniones, además de informaciones sobre el tema. Como se puede ver en el video, en TN Central Luciana Geuna y Nicolás Wiñazki puntualizaron sobre los indicios d ela nueva investigación que apuntan contra Lagomarsino. Se analizaron teléfonos celulares y computadoras en los que se encontraron datos que hacen dudar cuál fue realmente el día en que murió el fiscal.

Borraron los registros telefónicos y eso hace recaer más sospechas en torno al colaborador del exfuncionario judicial. Wiñazki señaló: «Había más pruebas que involucraban al gobierno de Kirchner y que no han sido encontrados, me consta».

Mientras tanto, el diputado nacional Waldo Wolff, ex vicepresidente de la DAIA, fue muy duro al expresar en la TV Pública que «antes de que Nisman muriera, el gobierno de Cristina Kirchner actuaba como si quisiera matarlo. Después de su muerte, como si lo hubiese asesinado».

Wolff es uno de los organizadores del acto que se realizará el miércoles, por el segundo aniversario de la muerte del fiscal Alberto Nisman, adelantó que se tratará de un homenaje «muy respetuoso» y que, por ello, se eligieron oradores ajenos a «cuestiones partidarias». El diputado de Cambiemos afirmó que «será un acto muy respetuoso, muy medido, al igual que los oradores, se trató de buscar gente no contaminada de cuestiones partidarias».

Germán Moldes, Ricardo Sánez y Carlos Rívolo brindaron una entrevista a Joaquín Morales Solá donde reclamaron justicia para esclarecer el caso. Además de ser convocantes, también serán oradores en el homenaje a Nisman.

Por su parte, el fiscal general de la Cámara del Crimen Ricardo Sáenz, cargó contra el asesor informático y reafirmó que no tiene dudas de que al ex funcionario judicial lo mataron. Al igual que la ex esposa de Alberto Nisman, Sandra Arroyo Salgado, Ricardo Sáenz está convencido de que el asesor informático Diego Lagomarsino estuvo involucrado en la muerte del del ex fiscal. «No tengo dudas de que Lagomarsino está comprometido», aseguró en conversación con Desde el llano.

El fiscal sostuvo que a Nisman lo mataron y señaló, en sintonía con los investigadores, que cree que murió el sábado a la noche: un día antes de ser encontrado en el baño de su departamento en Le Parc. Sáenz recordó que en septiembre de 2015 pidió que Lagomarsino sea imputado en todas las hipótesis de la muerte y recordó que, hasta el momento, eso todavía no pasó. «Él fue la última persona que lo vio y le entregó el arma. Si eso pasa con otra persona lo esposan y se lo llevan», reclamó.

A su vez, el funcionario judicial se refirió a la decisión del Tribunal de Casación de reabrir la denuncia del exfiscal contra Cristina Kirchner por presunto encubrimiento a Irán. «Es importante abrir la denuncia porque, si no, está muerto en vano. Si está enterrado y no se va a investigar su denuncia lograron el objetivo. La muerte de Nisman para nosotros fue un quiebre: mataron a uno de los nuestros», manifestó. Mientras que Germán Moldes opinó: «Terminó esta etapa en que no se podía iniciar la investigación. El propio Nisman pide otras pruebas. Hay que afinar si finalmente Ariel Lijo mantiene la investigación. Estamos en feria. Recién tendremos una idea de la continuidad del expediente a partir de febrero.»

Martín Romero Victorica también cobró protagonismo. La familia sospecha también que Lagomarsino tiene mucho más que ver en la causa que lo que se ha conseguido probar hasta ahora.

● Un peritaje estableció que el disparo de la Bersa .22 larga que mató a Nisman no dejó improntas de plomo, bario y antimonio, los componentes de la pólvora, en la mano del fiscal. Al mismo tiempo estudios efectuados con esa misma arma y esos mismos proyectiles determinaron que siempre los disparos dejan rastros de pólvora en quien dispara. «Ésa es una prueba científica irrefutable de que él no se disparó. No es una interpretación, es una prueba pericial», afirma Casal. La defensa de Lagomarsino señala que hubo rastros parciales de otros componentes  informa MDZ.

● La mancha de sangre en forma de V en la mano, que indicaría que no hubo doble empuñadura de parte de Nisman del arma, sino de un tercero. La defensa de Lagomarsino abona la doble empuñadura suicida.

● Se habló en un principio de espasmo cadavérico, para sostener que no hubo agonía y que Nisman murió al instante tras dispararse, pero otros expertos de la querella dicen que la sangre derramada en torno al cuerpo es indicio de agonía y que si hubiera habido espasmo el arma hubiera quedado aferrada al meñique al dispararse, cosa que no ocurrió.

A esta lista se suman indicios como las amenazas previas que recibió Nisman, la testimonial de Jaime Stiuso que dijo que cree que los denunciados por Nisman y allegados al gobierno de Cristina kirchner lo mandaron matar y que lo espiaban desde que llegó a Ezeiza el 12 de enero.

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here