Polonia revela una lista con 9686 personas que trabajaron para los nazis en Auschwitz

El Instituto polaco de la Memoria Nacional (IPN) ha desvelado una lista de personas que trabajaron a las órdenes de las SS nazis en el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, una relación que revela la magnitud de la maquinaria mortal puerta en marcha por el régimen del nacionalsocialismo.

Y aún así, esta relación es sólo la punta de un iceberg, «el comienzo de un proyecto más amplio», declaró el presidente del IPN, Jaroslaw Szarek, en referencia al trabajo de recopilación de datos que ya se han puesto en marcha en otros centros de detención y exterminio de la Alemania nazi. En total se han reunido ya unos 25.000 nombres.

La lista, cuya difusión casi se solapa con la celebración del 72 aniversario de la liberación del de Auswschitz-Birkenau por soldados soviéticos el 27 de enero de 1945, es en gran media fruto del trabajo del historiador Aleksander Laski, que lleva intentado identificar desde 1982 a los miembros de la SS desplegados en ese complejo. Sólo en el campo alemán Auschwitz, los nazis asesinaron, al menos, a 1,1 millón de personas.

La búsqueda e identificación de las personas incluidas en esa relación de la SS no ha sido fácil dado que los alemanes quemaron muchos documentos. Y sin embargo, destacó el director del Museo de Auschwitz, Piotr Cywinski que «la tarea no es un imposible porque disponemos de mucha información sobre los prisioneros. Sus testimonios y recuerdos han resultados vitales».

Así, el Museo ha hecho recientemente un llamamiento a alemanes y austriacos para que envíen fotos, cartas, cualquier cosa que permita avanzar en un trabajo que permitirá conocer mejor la mentalidad -y la identidad- de los causantes de tanto horror.

Según Szarek esta iniciativa no sólo permitirá documentar con más precisión lo ocurrido y mantener viva la memoria, sino también dejar patente que esos campos de exterminio nunca fueron «campos polacos», una cuestión que para el gobierno conservador de Polonia va más allá de la pura semántica. «Hablar de ‘campamentos polacos’ es un error que las autoridades y diplomacia polacas han decidido combatir con energía pues esa expresión es malintencionada e induce a una mentira histórica», explicó Szarek y añadió que los listados con nombres y apellidos serán una prueba más de que Polonia nunca fue agresor sino víctima.

La base de datos creada por el IPN, accesible en cinco idiomas, «constituye un excelente instrumento para luchar contra una política histórica antipolaca. No damos una opinión, aportamos hechos», destacó Szarek.

El número dos del IPN, Mateusz Szpytma, añadió al respecto que entre los nombres de la relación de personas que trabajó en Auschwitz se han identificado a algunos ucranianos, lituanos y letones, pero a ningún polaco. «En el momento en el que los alemanes lanzaron una operación reclutamiento, la resistencia polaca prohibió a los polacos enrolarse, lo que hizo que el llamamiento fuera un fracaso.

Además de la relación de nombres de empleados en los campos de exterminio nazis en Polonia, los archivos electrónicos puestos a disposición del público por el IPN aparecen hasta 350 sentencias dictadas tras la guerra contra los guardianes del campo, aunque estos documentos aún no han sido traducidos.

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