Polémica en Hungría: un pueblo no quiere «musulmanes ni gays»

Una pequeña aldea de Hungría decidió explicitar la cruzada antiinmigratoria europea y convertirla en una política pública. Asotthalom, una remota ciudad al sur de Hungría, a unas dos horas de Budapest, prohibió el uso de prendas musulmanas, el tradicional llamado islámico a la oración y también la demostración de afecto en público de homosexuales.

«Primordialmente le damos la bienvenida a gente de otros países de Europa occidental, personas que no quieren vivir en una sociedad multicultural», le dijo Laszlo Toroczkai, el alcalde de la ciudad, a la BBC.

«Es muy importante para la aldea preservar sus tradiciones. Si un gran número de musulmanes llegara aquí, no serían capaces de integrarse a la comunidad cristiana -explicó-. Hemos visto grandes comunidades musulmanas en Europa occidental que no pudieron integrarse y nosotros no queremos tener la misma experiencia aquí».

A lo largo de 2016, en el punto más álgido de la crisis, Hungría llegó a recibir más de 10 mil migrantes por día, que cruzaban al país provenientes de Serbia. La ansiedad generada por esta situación en la región de Asotthalom, que está a poca distancia del punto de ingreso, fue aprovechada ahora por la alcaldía, que dispuso estas medidas a pesar de que para algunos abogados son de dudosa legalidad.

Agencias

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