Restaurando los cristales de las Kristallnacht. Por Martha Wolff

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9 de Noviembre de 1938 no es una fecha más en el calendario del mundo.                        9 de Noviembre de 1938 fue la Noche de los Cristales Rotos o Kristallnacht.

El comienzo del Holocausto organizado para matar judíos. Y es en memoria de esos cristales astillados, destrozados, dispersos por doquier que todavía sangran y piden no olvidar a todo ser que se precie de humano y democrático, de amar la libertad tanto personal como religiosa y de ser un luchador para que no se repita.

Esos cristales eran transparentes porque separaba una propiedad, un hogar un negocio, una institución, una sinagoga, un comercio, una ventana, una vidriera de la propiedad privada, de la familia, de la intimidad de la calle . Las separaba hasta que los nazis obedeciendo órdenes los atacaron para convertir a ciudadanos en rehenes de su ideología que hasta hoy claman ser restaurados para devolverles la dignidad que les quitaron.

Esos cristales rotos que al igual que un rompecabezas son objeto desde hace ocho décadas, una tarea magnánima para revivirlos a través de museos, libros, películas, archivos, pinturas, monumentos, fotos, testimonios, artículos, reportajes, instituciones, etc. y todo los medios habidos y por haber para volver a nombrarlos por sus nombres, apellidos, profesiones, oficios así como a sus pueblos, aldeas, ciudades, países y todo dato para devolverles el derecho a la vida y a creer en su Dios.

Esos cristales astillados son restaurados por los descendientes y no descendientes que como artesanos rearman día a día a través palabras, imágenes, inspiraciones y todo medio al alcance de la mano sus historias, para que queden como documento.

Esos cristales rotos en estos años han sido con gran dolor expuestos para que nunca más vuelva a repetirse. Fue un Holocausto sin precedentes y el odio ha seguido vigente. Se hizo presente en nuestro país con los dos atentados y otros internacionalmente.

Esos cristales rotos, que fueron el comienzo de la Shoá y luego las víctimas en los campos de concentración y exterminio son revividos en los museos sobre Holocausto al darles a los visitantes una copia de un documento de uno de los 6. 000.000 de judíos asesinados para que su memoria no sea en vano.

Martha Wolff. Periodista-Escritora

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