Arqueólogos creen haber encontrado cerca de Megiddo, Israel, pruebas del primer anfiteatro militar.
El descubrimiento fue realizado por exploradores que excavan en la base de la Legio VI Ferrata romana. Megiddo es una colina de Israel situada 80 km al norte de Jerusalén.
Mientras que se han encontrado restos de más de 230 anfiteatros civiles romanos en todo lo que fue el territorio del Imperio Romano, se han excavado menos anfiteatros militares, y la mayoría de ellos se encuentran en las regiones occidentales del imperio.
“Los anfiteatros militares se relacionan con el ejército y no con una ciudad. Conocemos ejemplos de anfiteatros militares en las regiones occidentales del Imperio Romano, como en Alemania, Francia y España, pero no se conocen en la mitad oriental del Imperio. Este anfiteatro está a unos cientos de metros de la base militar”, expresó Yotam Tepper, consultor de la Autoridad de Antigüedades de Israel
Tepper, por su parte, codirige las excavaciones en Legio con Matthew J. Adams, director del Instituto W.F. Albright de Investigación Arqueológica de Jerusalén, y Susan Cohen, arqueóloga de la Universidad Estatal de Montana.
El proyecto arqueológico en Legio se lleva a cabo bajo los auspicios del Proyecto Regional del Valle de Jezreel. El anfiteatro es, además, una de las partes de la excavación de la base de la sexta legión romana que estuvo estacionada allí del siglo II al III. La excavación del anfiteatro está siendo supervisada por Mark Letteney, de la Universidad del Sur de California.
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La zona contaba con una vibrante comunidad. El campamento militar de la Legión Romana compartía la zona con una aldea judía y con una ciudad romano-bizantina.
La arena del anfiteatro tendría entre 50 y 70 metros de largo y el patio de butacas entre ocho y nueve metros de altura, contó Tepper.
Su trabajo se vio dificultado porque las piedras de la estructura se utilizaron como material de construcción por los posteriores habitantes de la zona, desde los residentes de un pueblo cercano de la época otomana hasta el personal de un campamento militar británico.
“La principal pregunta que queríamos responder era si la forma de cuenco que veíamos en el suelo era realmente un anfiteatro. Y básicamente lo demostramos”, aseveró Adams. “Determinamos que la forma está hecha artificialmente. Parece que aplanaron toda la zona hasta una fuente de arcilla natural que ya estaba allí. Justo hoy estamos empezando a ver piedras monumentales de la entrada a la puerta del anfiteatro, lo cual es agradable y prometedor”.
Vía The Jerusalem Post / Israel Noticias

