La Asociación Judía Europea (EJA) emitió una carta firmada por más de 50 líderes judíos para defender el Brit Milá.
En mayo de este año se produjeron acciones policiales, que incluyeron redadas en casas de Mohalim, la confiscación de instrumentos religiosos y la demanda de un registro de bebés circuncidados en Amberes, Bélgica.
El mohel (en plural, mohalim) es un persona judía capacitada y certificada para realizar la circuncisión ritual (Brit Milá) en bebés varones, según las leyes y tradiciones judías
En la carta formal enviada a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtieron que las acciones policiales constituyen una violación directa de la libertad religiosa y evocan “algunos de los capítulos más oscuros de la historia europea”.
La misiva se acompaña de una convincente Carta Abierta de más de 20 profesionales médicos destacados de Europa, América del Norte e Israel, que incluye el respaldo de la Alianza Mundial de Salud Judía (GJHA) y la Asociación Médica Judía Estadounidense (AJMA).
Estos expertos dan fe en la carta de la seguridad, la capacitación y los beneficios para la salud del Brit Milá cuando lo realizan mohalim judíos certificados, y rechazan cualquier intento de estigmatizar o criminalizar la práctica.
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“Brit Milá”, columna especial del mohel Gregorio Spivak por Iamim Noraim
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Dos médicos israelíes participaron del Brit Milá de un bebé al que le salvaron la vida
Los médicos firmantes citan además amplia evidencia que confirma que la circuncisión reduce significativamente los riesgos de infecciones del tracto urinario, cáncer de pene e infecciones de transmisión sexual como el VIH.
También enfatizan que los mohalim están rigurosamente capacitados y son médicamente competentes, y realizan el procedimiento de manera segura y con el mayor cuidado.

Por su parte, el rabino Menachem Margolin, presidente de la EJA, afirmó: “No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras se pone a prueba nuestra fe. La circuncisión es un mandamiento sagrado, practicado con seguridad durante miles de años por el pueblo judío. Los intentos de criminalizar este rito no solo amenazan la vida judía, sino que desafían los valores fundacionales de Europa: la libertad religiosa y la dignidad humana. Instamos a la Comisión Europea a actuar con rapidez y decisión”.
La EJA subrayó que continuar las acciones legales contra el Brit Milá equivaldría a una prohibición de facto de la vida judía en Bélgica y en cualquier país que adopte políticas similares, lo que contradice el objetivo declarado de la Comisión Europea de proteger y fomentar la vida judía dentro de la Unión Europea.
En la carta, la EJA, que representa a más de 600 comunidades judías en toda Europa, pide a la presidenta von der Leyen “reafirmar públicamente el compromiso de la UE con la libertad religiosa, condenar las acciones en Bélgica y colaborar directamente con las autoridades belgas para evitar una mayor persecución de la práctica religiosa judía”.
Vía EJP


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