Jason Stahl, un emprendedor de la ciudad de Jersey, en Estados Unidos, creó una original (y un poco polémica) recepara Rosh Hashaná: un sándwich de brisket (pecho de res), cebolla caramelizada y mayonesa de rábano picante en pan jalá, bautizado Sweet New Year.
Aunque se aleja de los platos tradicionales de la festividad, el emparedado busca conectar el icónico pan jalá con los sabores típicos de los deli de Nueva York, tan característicos de la vida judía en Estados Unidos.
El sándwich, que se vende a través de su negocio Hank Schwartz’s Delicatessen and Appetizing (sin local físico, solo pop ups en ferias), es una oda a la dulzura y los sabores que celebran el Año Nuevo judío, con ingredientes que simbolizan la esperanza de un futuro próspero.
La combinación de la carne (un corte que, por ejemplo, en Argentina se conoce como tapa de asado, tapapecho en Chile y aleta de ternera en otros países), el toque picante del rábano y la dulzura de la cebolla caramelizada busca replicar la complejidad y el optimismo de las fiestas.
Más allá del plato, lo que hay detrás es una historia de resiliencia y conexión comunitaria. En una entrevista con la agencia JNS (Jewish News Syndicate), Stahl explicó que el nombre de su negocio está inspirado en personajes de ficción que él y su esposa crearon hace años.
«Mi alter ego es Hank Schwartz, y ella es Margaret Schwartz. Somos dos arenques enrollados que viven en un deli y escapan para ir a aventuras por Manhattan», bromeó.
Tradición y vanguardia en un solo sándwich
Pero la historia de Stahl va más allá de un simple personaje. Con 47 años y casi dos décadas en la industria editorial, decidió dejar su trabajo como editor de viajes para Google para embarcarse en un proyecto personal: llevar la experiencia de un deli a su comunidad en Jersey City.
La idea de una tienda física quedó en pausa con la pandemia, pero en el 2021, Stahl encontró su nicho en la venta de comidas para festividades judías, comenzando con los tradicionales hamantaschen para Purim.
«Nunca los había hecho antes, pero afortunadamente pude contratar a un pastelero del vecindario que hizo treinta cajas con nueve galletas cada una», le dijo a JNS. «Se vendieron por completo», festejó el emprendedor gastronómico.
El éxito lo impulsó a expandir su oferta para otras fechas especiales. Para este Rosh Hashaná, además del sándwich, revivió una receta familiar: un pastel de batata de su madre, que describe como «más bien un pudín».
Calidez en un emparedado
El sándwich Sweet New Year es un ejemplo perfecto de cómo un plato puede contar una historia. La base de pan jalá, el pan trenzado tradicional que se come en Shabat y en las festividades, le da un toque de familiaridad y calidez.
El brisket, una carne tan asociada a la cocina de los delis, y la mayonesa de rábano, un ingrediente que a menudo acompaña al gefilte fish en Pésaj, son un guiño a la tradición culinaria judía.
«Tenía sentido ponerlo en pan jalá, pero depende de cuánto líquido libere la carne, porque no quieres que se ponga blando», comentó Stahl, demostrando el cuidado y la dedicación que pone en cada detalle.
«Las cebollas caramelizadas aportan el aspecto de dulzura del sándwich», y «por eso se llama Sweet New Year«, siguió el residente de la segunda ciudad más poblada del estado de Nueva Jersey (detrás de Newark).
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