El líder de Hezbolá, Naim Qassem, criticó a Estados Unidos por sus esfuerzos para presionar a las autoridades libanesas para que desarmen a su grupo terrorista y apuntó contra Israel.
Qassem dijo que Estados Unidos debe entender que Hezbolá se defenderá en cualquier escenario y que el grupo terrorista nunca aceptará entregar sus armas, incluso si el mundo entero se uniera en una guerra contra el Líbano.
Según él, la tierra, las armas y el espíritu forman una sola entidad inseparable. Por lo tanto, desarmar a Hezbolá equivaldría a una «ejecución» y no se llevará a cabo.
Qassem afirmó que el plan de Israel tras la eliminación del difunto líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, y otros altos funcionarios de Hezbolá era destruir la organización por completo, pero Hezbolá libró una guerra contra Israel y le impidió lograr ese objetivo.
Agregó que Israel ahora reconoce que sus logros en tiempos de guerra se están erosionando, algo que llamó natural ya que Israel no logró alcanzar sus objetivos, mientras que Hezbolá continúa existiendo.
Dirigiéndose al gobierno libanés, Qassem afirmó que Hezbolá está dispuesto a cooperar plenamente con el Ejército Libanés con base en una estrategia de defensa, aprovechando las capacidades militares tanto del Líbano como del grupo terrorista. Sin embargo, enfatizó que Hezbolá no aceptará ningún acuerdo que suponga una rendición ante Israel o Estados Unidos.

