Las universidades de Israel se quieren convertir en el hub de innovación para la aviación del futuro: esta semana, el gigante estadounidense Boeing firmó convenios con dos famosas universidades israelíes para desarrollar proyectos de ciberseguridad y combustibles, reportó Israel Económico.
Por un lado, Boeing y el Technion anunciaron que ya están trabajando en un programa de combustible de aviación sostenible (SAF, por sustainable aviation fuel) a partir de materias primas como hidrógeno verde y dióxido de carbono.
El SAF se produce principalmente a partir de aceite de cocina usado o de desecho y puede reducir significativamente las emisiones en comparación con el combustible para aviones tradicional.
Pero hay un problema, un obstáculo similar al que enfrentan numerosas alternativas más verdes: el SAF sigue siendo de dos a cinco veces más caro que el combustible convencional.
Frente a eso, la compañía norteamericana y la universidad con base en Haifa, en el norte de Israel, dijeron que, después de completar la fase inicial de viabilidad, están listas para avanzar hacia «una producción comercial competitiva», según señaló la agencia Reuters.


