Quizás haya otros ejemplos, pero es indudable que Teherán, la serie que describió con tremenda tensión el juego del gato y el ratón entre los servicios de inteligencia de Irán e Israel, se encuentra tranquilamente en el podio de las más «oportunas» de la historia de la televisión.
La tercera temporada de la serie, que finalmente se estrenó en enero de este año, logró en sus primeros días de streaming desplazar a los campeones de la programación de Apple TV, como la popular serie estadounidense de ciencia ficción Pluribus.
Apple TV se tomó su tiempo para hacer debutar en las pantallas internacionales los nuevos capítulos de Teherán, en parte a causa de un exceso de prudencia ante la guerra que estalló en Gaza después del ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre del 2023.
Cuando se decidió a emitirla, armó un calendario de estreno por capítulos que arrancó el 9 de enero y concluyó con la difusión del último episodio el 27 de febrero… un día antes del lanzamiento del ataque de las fuerzas israelíes y estadounidenses sobre el régimen iraní.
El 28 de febrero, según datos recopilados por el sitio FlixPatrol, el thriller protagonizado por la israelí Niv Sultan y el británico Hugh Laurie, volvió disparado al número uno entre los más vistos de Apple TV en decenas de países, de Argentina a Ucrania pasando por Suecia, Portugal, Polonia, Italia, Grecia, Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos.
Un trágico evento en Atenas
Para esa fecha, además del comienzo de la guerra, el impacto de Teherán venía reforzado por una tragedia, la muerte de Dana Eden, una de las principales productoras de la serie. La ejecutiva israelí fue encontrada sin vida en su habitación de hotel en Atenas.
Según la policía de Grecia, donde se está rodando la cuarta temporada de Teherán, el motivo de la muerte de Eden, a los 52 años de edad, sería el suicidio, por lo que se descartó cualquier motivación política o terrorista.
«Lamentamos el fallecimiento de nuestra amiga y socia en una larga trayectoria de producciones, series y programas», dijeron en aquella ocasión voceros de la emisora pública israelí Kan, la productora original del programa.
Kan explicó que Dana había viajado a Grecia para supervisar «la compleja y significativa producción» de la cuarta temporada de la serie, estrenada en el 2020 y ganadora de un Emmy Internacional en el 2021 a la mejor serie dramática.
«Su trabajo profesional, su compromiso inquebrantable y su pasión por la creación dejaron una profunda huella» en Kan, completó aquel comunicado de la emisora.
Una historia pendiente
Aunque tanto la policía como la industria televisiva israelí remarcaron que no hubo detalles sórdidos sobre la muerte de Eden, el hecho reactivó sentimientos incómodos.
Muchos recordaron que, a mediados del 2022, surgió una extraña versión periodística según la cual agentes iraníes habrían espiado el rodaje de la serie israelí durante grabaciones en locaciones en Atenas en ese año.
La versión fue confirmada en mayo del 2022 por el productor y guionista Moshe Zonder durante una entrevista con la radio del ejército de Israel. Según la teoría, el espionaje en los sets de grabación se desarrolló en el marco de un caso de cuatro mujeres judías reclutadas a través de las redes sociales por un agente iraní «que decía ser judío».
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Indudablemente, todos estos tristes episodios ayudaron a construir un aura de misterio sobre la serie, que ya bastante suspenso y angustia genera a partir de sus argumentos.
Entretanto, los capítulos de la cuarta temporada de Teherán (la serie fue renovada por Apple TV durante el 2025) se siguen grabando en Atenas, pero con la guerra en marcha nadie sabe qué camino tomarán los guionistas para no quedar detrás de los acontecimientos en la vida real. Se cree que a finales de este año podría estar lista pero depende del curso de la guerra.
El interés por la serie sigue muy claro: según FlixPatrol, el programa israelí de Apple TV seguía este jueves en el Top 5 de las más vistas en casi todos los países relevados, incluyendo naciones árabes como Bahrein, Egipto, Jordania, Omán y los EAU.
Y en países que ni siquiera mantienen relaciones diplomáticas con Jerusalén, como Qatar e Indonesia.

