Molo Barhaya, un hombre de 51 años originario de Be’er Sheva, quedó varado en Etiopía a causa de la guerra y falleció 48 horas antes de que un vuelo de repatriación de Israir estuviera programado para llevarlo a casa.
Barhaya, padre de cinco hijos, dos de los cuales son soldados en activo, viajó a Etiopía para visitar a su hermana enferma.
Según informó Ynet, cuando comenzó la Operación León Rugiente, se vio obligado a permanecer en el país junto con otros israelíes, algunos de los cuales eran ancianos de entre 80 y 90 años que habían viajado al país para recibir tratamiento con hierbas medicinales.
Según el informe, Barhaya tenía previsto viajar en el segundo vuelo de repatriación. Esperó en Addis Abeba y se desplomó 48 horas antes del vuelo tras agotarse su medicación.
Previamente, logró llamar a su esposa, que trabaja en el Centro Médico Soroka en Be’er Sheva, y le dijo que no se encontraba bien. Se despidió de ella y de los niños por si no lograban ser rescatados.
Fuente: Israel National News

