
El líder del partido Yisrael Beitenu, Avigdor Liberman, se negó a entrar a una coalición liderada por Netanyahu y de esta forma provocó la convocatoria a nuevas elecciones en Israel.
Liberman se negaba a unirse a la coalición si los partidos que la conformaban no aceptaban su propuesta de ley para obligar a los ortodoxos a enrolarse en el ejército: «Lamentablemente el Estado de Israel va a otras elecciones por la negativa del Likud y los partidos ortodoxos a aceptar nuestra propuesta».
El dirigente del partido Yisrael Beitenu dijo que el partido de gobierno Likud «se rindió ante los ortodoxos» y enfatizó que su partido «es un socio natural para un gobierno de derecha pero no será socio de un gobierno dominado por la halajá (ley religiosa judía)».
Liberman culminó atacando a Netanyahu y su partido y diciendo que «quien carga con la responsabilidad de que Israel vaya nuevamente a elecciones es solamente el Likud.
Liberman había atacado con dureza a Netanyahu al decir que le quiere «recordar que fue él quien votó a favor de la Desconexión de Gaza, pidió perdón al dictador Erdogan, rechazó la pena de muerte para terroristas, evitó la evacuación del asentamiento ilegal árabe de Khan el-Ahmar y respondió a 700 cohetes transfiriendo 30 millones de dólares al Hamas».
Sin embargo, el dirigente del partido Yisrael Beitenu aclaró que por el momento no apoyará a otro candidato para ser primer ministro y dijo de forma tajante que «Benny Gantz no es para nada nuestro candidato a formar gobierno. No es ahora y tampoco lo será en el futuro».
Fuente: Aurora
