Un conmovedor estudio del que participaron investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Negev reveló similitudes y diferencias significativas en la salud mental y el bienestar de las mujeres afectadas por las guerras en Ucrania e Israel.
El estudio, del que tomó parte un equipo israelí liderado por el profesor Richard Isralowitz y el doctor Alexander Reznik, entrevistó a 1071 mujeres: 601 de Ucrania y 470 de Israel.
Los investigadores recopilaron datos entre septiembre y diciembre del 2022 en Ucrania, y entre noviembre del 2023 y marzo del 2024 en Israel.
Los resultados de la encuesta fueron publicados en Cambridge Prisms. Global Mental Health, midió el miedo a la guerra, la depresión, la soledad, las ideas suicidas y el abuso de sustancias.
Estos son algunos de los principales hallazgos de la investigación:
– Mayor miedo y depresión en mujeres israelíes, quienes reportaron mayores niveles de miedo a la guerra. También presentaron mayores niveles de miedo psicofisiológico y existencial.
El estudio sugirió que esto podría deberse a que los datos se recopilaron durante lo que describe como un «período existencial para Israel», que incluyó «ataques de múltiples países, una condena internacional generalizada y disonancia política interna».
– Mayor soledad y consumo de sustancias en mujeres de Ucrania. Ellas transmitieron mayor soledad, consumo de sustancias y deterioro psicoemocional, indicó el reporte.
Las ucranianas afectadas por la guerra presentaron una tasa significativamente mayor de consumo de sustancias, especialmente de alcohol. También sedantes lo que podría indicar una adaptación a una guerra prolongada que dura ya casi tres años.
– Sin diferencias en los pensamientos suicidas. El estudio no encontró diferencias estadísticamente significativas en el nivel de ideación suicida entre las encuestadas ucranianas e israelíes.
– Depresión y consumo de alcohol. A diferencia de los pensamientos suicidas, el estudio sí encontró una asociación significativa entre la depresión y un mayor consumo de alcohol entre las mujeres encuestadas en Ucrania.
«Los hallazgos del estudio confirman parcialmente nuestra hipótesis de que, si bien el impacto de la guerra tiene muchos efectos similares en las mujeres de ambos países, existen diferencias que pueden atribuirse a la cultura y la adaptación a la duración del conflicto», dijo Isralowitz.
El investigador agregó que este experimento constituye «un primer paso crucial para brindar información a los servicios de políticas e intervención que apoyen a las mujeres mientras enfrentan mayores responsabilidades personales y familiares durante la guerra».
Los investigadores señalaron que la salud mental y el bienestar de las mujeres durante la guerra y los conflictos violentos siguen siendo poco estudiados.
Por eso, pidieron «más investigación. Incluyendo la recopilación y el análisis uniformes de datos, para comprender mejor el impacto a largo plazo en las mujeres, su vida laboral y familiar», indicó el reporte de la universidad israelí.

