El vehículo utilizado por el difunto Papa Francisco durante su visita a Belén en 2014 fue reconvertido en una clínica móvil que brindará atención pediátrica a niños en la Franja de Gaza.
La iniciativa, promovida por Cáritas Internationalis y avalada por el pontífice antes de su fallecimiento, recibió la bendición papal y se encuentra bajo la coordinación de la organización humanitaria.
La remodelación eliminó detalles de lujo y tecnología, retiró logotipos y conservó una imagen blanca y austera.
Al automóvil, una pick-up Mitsubishi, la cedió originalmente Mahmud Abás, presidente de la Autoridad Palestina, durante la estadía papal.
En la presentación oficial realizada en Belén, Alistair Dutton, secretario general de Cáritas, explicó que la clínica podría atender hasta a 200 niños por jornada, de acuerdo con datos de Reuters.
Durante el acto, el cardenal Anders Arborelius, obispo de la diócesis de Estocolmo, recordó que el Papa Francisco apoyó la propuesta en vida y dialogó con él sobre la transformación del papamóvil en clínica pediátrica.
Dutton destacó que el centro móvil está equipado para diagnóstico y atención de diversas afecciones infantiles.

Al papamóvil lo acondicionaron de manera especial y rebautizaron como “Vehículo de la esperanza”. Está preparado para brindar atención exclusivamente pediátrica bajo la supervisión de Cáritas Internacional, según detalló la agencia EFE.
Su equipamiento incluye pruebas rápidas, kits de sutura, jeringuillas, oxígeno, vacunas y refrigeración de medicamentos. La presentación se realizó en los alrededores de la Basílica de la Natividad.

