
Con pocos días de diferencia el canal de streaming Azz y el periodista Tomás Méndez, recordado por vincular el origen del COVID-19 con los judíos, ferviente antisionista y despedido de un medio por comentarios judeófobos, por la radio AM 750 del Grupo Octubre, entrevistaron, respectivamente a Mohsen Rabbani y a su esposa Tayebe Rabbani.
Es preciso recordar que Mohsen Rabbani ofició como agregado cultural de la Embajada de la República Islámica de Irán entre 1991 y 1994 y es uno de los principales acusados por el atentado a la sede de la Amia/Daia el luctuoso 18 de julio de 1994.
Piden la captura internacional de un nuevo sospechoso por el atentado a la AMIA
Mohsen Rabbani está imputado en la causa y sobre él pesa la acusación de haber sido uno de los cerebros del atentado, uno de los autores intelectuales por haber participado de la reunión en la ciudad de Mashhad, donde se tomó la decisión del blanco, como asimismo uno de los autores operativos actuando como enlace entre el otrora gobierno de Irán y la organización terapista Hezbolá con la célula operativa.
Es decir, es uno de los principales acusados por la Justicia argentina por presuntamente haber tenido un papel central en la concreción del atentado habiendo realizado tarea previas de inteligencia sobre objetivos judíos y facilitado los recursos locales para la concreción del atentado. Incluso investigaciones también lo vinculan con el atentado anterior a la Embajada de Israel.
Su situación judicial es comprometida. Tiene orden de captura internacional. Pende sobre él una alerta roja de Interpol. Nunca respondió el llamado de la justicia argentina. Está prófugo.
Entrevista a Mohsen Rabbani, principal acusado del atentado a la AMIA
«Tenemos pensado volver a Argentina», aseguró la esposa de Mohsen Rabbani
Es manifiestamente inconveniente darle micrófono a un prófugo de la justicia y a su esposa para que digan cualquier cosa y pretendan desentenderse de la grave y sólida imputación que pende sobre el primero de ellos. Donde deberían dar las explicaciones desincriminatorias correspondientes es en la justicia. Recordemos que Rabbani también dijo que a Nisman lo mataron porque no tenía pruebas.
Darle el espacio a un prófugo para que se dirija a la sociedad argentina es hacerle el juego. Y en este sentido el periodismo tiene una función ética que cumplir. Tal vez los periodistas que se prestan a este juego, más allá del reproche moral que merece su actuación, deberían ser citados por la justicia a aportar datos tendientes a la localización de quien se sustrae voluntariamente al brazo de la justicia.
Las cosas cambiaron el año pasado. Por iniciativa del Poder Ejecutivo de la Nación y apoyada activamente por la Daia, el Congreso Nacional sancionó la Ley de Juicio en Ausencia cuya implementación en la Causa Amia se está debatiendo en la actualidad en los estrados judiciales, con fallo ya de la Cámara Federal de Apelaciones que prohíja su aplicación, motivo por el cual, la expectativa de avanzar en el juzgamiento de Rabbani y del resto de los prófugos que aún permanecen con vida, resulta un posibilidad cierta.
Javier Indij
Abogado
