Fui esposa de un arquitecto y asistido a un Congreso Internacional de Arquitectura en Jerusalem, sentí aún más respeto por las piedras y sus secretos guardados. Por esa admiración quise rendir un homenaje al arquitecto Moshé Safdié y a un país como Israel en el que hasta las piedras son respetadas.
El arquitecto Moshe Safdie nació en Israel y se recibió de arquitecto en la Universidad McGill de Canadá. Pero fue en Jerusalén donde su nombre comenzó a resonar con la reconstrucción de la ciudad alrededor de los años 70. El respeto que tuvo por las piedras de esa ciudad sagrada y por el cambio moderno arquitectónico fue un desafío y una continuidad de su historia pasada renovándola. Moshe Safdie fue un visionario que no puso barreras en la evolución del pasado hacia el presente cuidando de no destruir el patrimonio que guarda esa ciudad única en el mundo.
De su historia personal cabe destacar que cursando en Canadá hizo una tesis acerca del nuevo concepto de vivienda en la Expo Mundial en Montreal sobre Habitat que fue un puntapié muy importante para su carrera. Luego Diseñó el Museo del Holocausto de Yad Vashem en Jerusalén que fue su gran reto. Yad Vashem, como él bien dijo, no era un museo, si no un lugar de rescate de la historia que quiso terminar con los judíos, y la arquitectura debía reflejar con orgullo en Israel el paso de la destrucción a la reconstrucción del pueblo judío para recibir en la cima de las montañas la luz contra la oscuridad de la barbarie. Safdie ideó que el museo fuera construido en un lado de la montaña y continuara en otro concretado a final del 2005 como hilo conductor.
El también fue el que diseñó la nueva terminal del Aeropuerto Internacional Ben Gurión, el Museo del Holocausto Yad Vashem como ya mencioné y la renovación del Barrio Mamilla en Jerusalén, un centro comercial a cielo abierto entre el pasado que tiene como referente la Puerta de Yaffo y el presente con comercios de alta gama, arte en su recorrido, hotelería y viviendas. Mamila fue una antigua vía comercial muy importante en un barrio que fue destrozado en 1948 en la guerra árabe-israelí y la Guerra de los Seis Días, en 1967. Reconstruido por el Gobierno local en el 2007 por Moshe Safdie, fue quien rescató el valor de las viejas construcciones para conservar su espíritu que guarda el color de su piedra caliza que hace de esa ciudad una urbe dorada.
Moshe Safdie hizo desmontar cada una de las piedras y las enumeró para volverlas a su lugar y no cambiar la identidad ni el espíritu de esa arteria del viejo ishuv. Para poder realizarlo cada unidad fue numerada como testimonio y respeto arquitectónico de una ciudad en la que las piedras hablan de fe y belleza, de historia y de esperanza.
Por Martha Wolff.

